El precio total de una reforma depende directamente de la superficie total de la vivienda, pues cuanto menor sea la superficie, menor será el precio relativo a pagar por metro cuadrado pero mayor la cantidad total a asumir por el proyecto:
“Una reforma integral de una vivienda tiene unas fases muy definidas cuyos resultados han de ser fieles a los presupuestos y plazos diseñados a priori. El incumplimiento de dichos plazos y costes marcados es la principal preocupación del propietario de una vivienda que decide reformarla, por lo que cumplir con estos compromisos debe ser un objetivo importante para cualquier empresa del sector”, indica Carles Rodríguez, CEO y fundador de Global Projects.
El presupuesto de un proyecto de reforma integral se desglosa en 7 partidas principales: trabajos previos y derribos (7,5% de la inversión total), paletería y yesos (17%), pinturas (6%), instalaciones eléctricas, de gas, fontanería y climatización (21%), carpinterías de madera y aluminio (20%), suministro de revestimientos (8,5%) y equipamientos (20%). En estos tres últimos apartados es donde el presupuesto final de la reforma aumenta de manera exponencial en función del nivel de prestaciones deseado. Es precisamente la calidad de los materiales empleados en las carpinterías de madera y aluminio, el suministro de revestimientos y los equipamientos lo que diferenciará a un proyecto de reforma estándar de uno premium. En este sentido, más allá del importe destinado a la reforma, se recomienda reservar una parte al mobiliario y la decoración.