La reducción de las tasas de interés interbancarias, los recortes de impuestos (principalmente dirigidos a las familias y las PYMEs) y algunos gastos de inversión adicionales deberían producir, en algún momento, resultados estabilizadores. Esperamos que esto suceda a mediados de año. El amplio crecimiento del crédito, aunque sigue sugiriendo que la actividad económica continúa bajo presión, está mostrando signos tempranos de estabilización. En general, si bien los políticos en China siguen tratando de detener la desaceleración del crecimiento, es poco probable que las medidas de estímulo relativamente modestas adoptadas hasta la fecha (en comparación con las adoptadas en la desaceleración de 2015/16) den lugar a un aumento significativo de la demanda.
En términos más generales, la situación en el mundo emergente es muy diferente de una región a otra y de un país a otro. Dicho esto, a pesar de que la confianza de la industria manufacturera se recuperó en febrero, el panorama general sigue mostrando signos de debilitamiento económico.