Y es que, a nadie le sorprenderá saber que España es un país ruidoso si se compara con otros países europeos en los que el silencio no es sino una traducción del respeto que los ciudadanos sienten por sus vecinos. Poder disfrutar del silencio es para algunos ciudadanos del país un imposible, que se ve agravado cuando el ruido se produce de noche, alterando el sueño de aquellos que, por desgracia, han de soportarlo.
Y ojo, porque dormir mal acaba pasando factura a la vida de la mayoría, las personas se irritan con mayor facilidad, les cuesta concentrarse y prestar atención, sus cerebros se vuelven torpes y son por lo tanto más propensos a cometer errores. Pero por si esto fuera poco, aquellos que duermen mal tienen una mayor propensión a sufrir depresiones, obesidad y desarrollar cardiopatías.
“Dormir mal es una faena, pero generalmente es la consecuencia de algo y en caso de que sea por el ruido producido por una fuente externa y ajena a nosotros, afortunadamente, tienen fácil solución. Basta con realizar una correcta insonorización de la habitación que se utiliza para el descanso nocturno” comentan desde BermoAcústic.
En cualquier caso, es una pena que España no tome nota de lo que algunos de nuestros vecinos europeos tienen por una buena costumbre de respeto al prójimo. Los españoles deberían aprender a disfrutar del silencio, y ya de paso, a ser más respetuosos con los iguales.