«Se conjuga la necesidad de invertir con el pago de posibles multas», aseguró. Un escenario que, avisó, «no saldrá gratis», y que supondrá, entre otras cosas, que los vehículos serán «más caros» en el futuro. «La tecnología que deberán equipar va a hacer que sean más caros», señaló durante un acto en Madrid. Una coyuntura en la que también han incidido otros directivos del sector, como José María Terol, de Mazda.
A partir de 2021 la media de emisiones de la gama de cada fabricante no podrá superar los 95 gramos de CO2 por kilómetro, y quién lo haga afrontará fuertes multas, de 95 euros por gramo excedido. Muy pocos coches bajan hoy de los 80 gramos de CO2 por kilómetro.