El sector de la miel en España atraviesa una de las crisis más duras de los últimos años como consecuencia, fundamentalmente, del aumento de las importaciones. Los productores achacan la situación a la llegada de miel procedente de China, por la urgencia de los industriales de colocar en los mercados la máxima oferta antes que se aplique la nueva normativa aprobada por España. Esta exigirá que el país de origen figure en el etiquetado y su aprobación definitiva está pendiente de las autoridades comunitarias.
La evolución de las importaciones desde Asia y el elevado volumen de existencias se han traducido en bajadas de los precios en origen a poco más de dos euros el kilo, frente unos costes medios de producción de 2,50 euros. La miel importada, especialmente la de origen chino, tiene un precio medio de entrada inferior a los dos euros.