AGRAVAN LA PRESIÓN FISCAL
La reforma energética del Grupo Popular podría asestar un nuevo golpe a la industria española
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
Las enmiendas presentadas por el Grupo Popular, lejos de resolver el problema, agravan aún más la presión fiscal sobre el sector papelero y muchos otros sectores industriales, que ven cómo se disparan sus costes energéticos. El texto aprobado por el Congreso suponía para la industria de la celulosa y el papel un encarecimiento de 130 millones de euros en sus costes energéticos. Las enmiendas presentadas ahora por el Grupo Popular en el Senado lo elevan a 135 millones de euros.
El PP propone subir un punto porcentual (del 6% al 7%) el impuesto a la generación eléctrica y establecer un tipo reducido de 0,15 euros por gigajulio para el gas natural destinado a usos industriales “siempre y cuando no se utilicen en procesos de generación y cogeneración eléctrica”. Esa excepción deja fuera del tipo reducido el gas utilizado por la industria papelera en sus cogeneraciones.
La casi totalidad de las fábricas papeleras producen en plantas anexas de cogeneración la energía eléctrica y el vapor que necesitan para su actividad industrial. Y el gas natural es el combustible que –junto con biomasa- utilizan esas plantas de cogeneración papeleras que suman una potencia instalada de 1.135 MW y autoabastecen al sector.
El sector papelero, con cuantiosas inversiones, ha apostado por la cogeneración como la solución más eficiente a sus necesidades energéticas y como herramienta de competitividad. Ahora podría verse forzada a cerrar sus modernas y eficientes plantas de cogeneración y poner en marcha las antiguas calderas para producir vapor, comprando en paralelo la electricidad de una central convencional menos eficiente, situada a cientos de kilómetros de distancia, con las consiguientes pérdidas en transporte y distribución. Esto sería un inexplicable paso atrás, contrario a las políticas de eficiencia energética de la UE, que promueven la cogeneración como Mejor Tecnología Disponible.
El sector papelero exportó el pasado año el 62% de la producción de celulosa y el 48% de la producción de papel, fundamentalmente a otros países de la Unión Europea. Las exportaciones son la única vía de escape de la crisis para el sector papelero. Actualmente el sector exporta 3 millones de toneladas de papel, prácticamente el doble que hace diez años, y 1,2 millones de toneladas de celulosa, un 50% más de lo que exportaba diez años atrás.