Si hablamos de otras elecciones donde la circunscripción es la provincia(como las elecciones autonómicas), los eurolatinosse convertirían en pieza política decisiva en unas pocas provincias donde están concentrados. Cabe decir que, al menos un 40% de los eurolatinos en España se encuentra en las provincias de Madrid y Barcelona. En Madrid hay más de trescientos mil eurolatinos que pueden votar en las autonómicas de dicha comunidad autónoma, cifra que traducida en votos valdría para obtener cerca de una quincena de escaños en esta asamblea autonómica. En cuanto a las elecciones generales, la concentración del voto eurolatino en las provincias de Madrid y Barcelona podría llegar a traducirse para el congreso en unos pocos escaños cruciales que brindarían en un hipotético caso el papel de partido bisagra a los eurolatinos.
Estos datos no deberían de pasar desapercibidos para una comunidad que conforma ya una realidad independiente con unas características comunes de intereses y problemáticas compartidas. Toda identidad colectiva marcada es inseparable del concepto de diferencia que subyace a cualquier discurso identitario. La homologación de títulos universitarios es un problema que afecta en una inmensa mayoría de los casos a los españoles nacidos en América y no a los españoles nacidos en España. Así, hay un largo etcétera de casos particulares.
Solo las minorías organizadas pueden plantear soluciones efectivas a los problemas que les afectan.