Análisis y Opinión

Retiradas y retiradas

FRAGATA MENDEZ NÚÑEZ

· Por Manuel de Cristobal

Sábado 18 de mayo de 2019

Las empresas españolas fabrican buenos barcos que despiertan el interés de múltiples naciones, incluido EEUU. Todos los buques de la Armada estadounidense son más grandes que sus homólogos europeos. Si vemos atracado un portaaviones de la US NAVY al lado de otro de la OTAN, resulta algo similar a ver aparcados un “mini” y un autobús. Buques grandes representan gran precio de compra, gran gasto de mantenimiento y tripulaciones numerosas. Esto es así hasta para los EEUU, que metidos en múltiples “conflictos asimétricos” ven que tienen barcos excesivamente grandes por lo que han comenzado a buscar la misma potencia de fuego, es decir, el mismo número de bocas de fuego, en barcos más pequeños. Resumiendo, el mismo número de lanzadores con menos misiles en el almacén.



Planteada la situación, toca repasar las cosas… y la historia siempre ayuda. España entra en la OTAN el día 30-05-1982. En las elecciones del 28-10-1982 gana el PSOE con la promesa electoral de sacar a España de la OTAN.

“Tu decir que si te votan

Tu sacarnos de la OTAN… “

¿Recuerdan aquella famosa canción?

En aquella época se hablaba de abrir un parque temático en Tarragona por su buen clima, la posibilidad de atracciones acuáticas, etc., que se iba a llamar “EURODISNEY”. Cuentan los bulos, seguramente falsos, que por ese motivo, amores y desamores “OTAñiles”, ganó Paris.

En el 2004, llega a la Moncloa José Luis Rodríguez Zapatero y nos retiramos de Irak. El buque multipropósito, Juan Carlos I, sobre el cual expresaron su interés muchos países, no llegó a materializar las ventas previstas. Australia nos compró uno, que bautizó como HMAS Adelaide.

En abril de 2008, la fragata “Méndez Núñez” abandona el grupo de combate internacional, que se encontraba en el Mar Rojo, para actuar en el incidente del atunero español “Playa de Bakio”.

En Abril del 2009, la fragata española “Numancia” pasa a ser el buque insignia y toma el mando de la operación EUNAVFOR, cooperación de Europa en la llamada “Operación Atalanta”. Esta fragata controlaba toda la flota, decidía con qué buque, con qué arma y a qué objetivo se disparaba… Era el cerebro de toda la flota, con capacidad de coordinar buques y aeronaves.

El 03-10-2009 fue secuestrado el atunero español “Alakrana” y se envió a la fragata “Canarias” y luego a la “Méndez Núñez”, dejando “descabezada” a la fuerza aeronaval de la Operación Atalanta. El secuestro duró hasta el día 20-11-2009. Cuentan que pasamos a ser calificados como socios “poco fiables” y pocos mandos en fuerzas internacionales, de cooperación o similares, hemos tenido desde entonces.

En 2012, el Consejo de Europa responsabiliza a España, en concreto a la fragata “Méndez Núñez”, y a Italia (Patrullero “Comandante Corsini”), de faltar a sus obligaciones de búsqueda y rescate de 72 refugiados en la zona de Libia, es decir, por no haber participado en las labores de búsqueda. El Gobierno español siempre mantuvo que nunca se le solicitó ayuda.

En junio de 2018, Pedro Sánchez asume la presidencia del Gobierno de España. En aquella época, le habíamos “prestado” alguna fragata a Australia, pues se habían encargado 9 unidades, por valor de 35.000 millones de dólares. Eran un buque potente, nuevo y totalmente operativo. En poco tiempo, por cuestiones políticas, Australia optó por la británica “BAE SYSTEMS”, una empresa que sólo tenía un proyecto.

Ahora, en 2018-2019, la US NAVY quiere un buque más pequeño y más barato que sus destructores para actuar en conflictos asimétricos. España tiene una fragata con la misma potencia de fuego que esos destructores pero con almacenes menores, utiliza sistemas americanos y es totalmente interoperativo con las naves de EEUU pero, además, por su menor tamaño, es más barata. Las expectativas de pedido eran de 20 unidades, es decir, más del doble de las que iba a encargar Australia, y digo eran, porque, ahora, dudo que sean.

Con una adecuada política de capacidades militares, algo de marketing, y mucha propaganda (NAVANTIA incluso abrió el pasado mes de febrero su primera oficina en territorio norteamericano), conseguimos participar en un grupo de combate de EEUU, más exactamente la fragata “Méndez Núñez” era la única unidad extranjera. La intención era que la US NAVY comprobase “in situ” las capacidades de este buque. Partió desde España, por el Mediterráneo y pasó el Mar Rojo y, tras unas actuaciones en la zona del Índico, iba a continuar hasta California para “acabar” la misión con los americanos y volver por el canal de Panamá, dando la vuelta al mundo.

Pero pasado el Mar Rojo, por motivos políticos la fragata “Méndez Núñez” se ha retirado del grupo de combate a un puerto de India para reincorporarse, cuando se acabe la misión americana en la zona de Irán.

Parece que Irán dejará de cumplir con los compromisos asumidos sobre armas nucleares y existe la posibilidad de que Trump les invite, mediante “negociaciones hostiles” (decía el Maestro Jedi a su Padawan…) a reasumir los compromisos adquiridos en el pasado.

Dejando al margen la eventual reincorporación o vuelta en solitario, podemos adelantar que no parece muy probable que vendamos esas veinte fragatas.

También sabemos que la fragata “Navarra”, que se encuentra por el sector, se está, expresamente, amenazada.

A fin de cuentas, las pruebas de armamento deben hacerse en maniobras regladas, jamás en un eventual enfrentamiento real, piensa algún político.

Como conclusión, tenemos un gran material, unos grandes vendedores, como demuestra que sigan teniendo propuestas y expectativas, pero unos políticos que no apuntan en la misma dirección, mas exactamente, en dirección a unos menos 80.000 millones de dólares.