Lo primero que debes hacer, naturalmente, es mirar alrededor y averiguar dónde colocar tus plantas. ¿Tienes tu propio jardín o solo una terraza? ¿Llega el sol al lugar? ¿Está protegido?
Una vez que hayas identificado el lugar donde ubicarás el jardín, debes comenzar desde cero. Si ya tienes tierra disponible para plantar sus semillas, debes agregar un poco de abono para mejorar su fertilidad.
En caso de que no sea así, bastará que compres tierra abonada en un lugar especializado y que la deposites en macetas o directamente en la superficie.
Cuando estés listo para comenzar a plantar tu jardín, puede decidir comprar plantas o usar semillas, lo que por supuesto llevará un poco más de tiempo. Sin embargo, trasplantar una planta de una maceta no siempre es sencillo. Es recomendable regar el suelo, cavar un hoyo pequeño y manipular la planta con mucho cuidado, asegurándonos de que las raíces no se enreden demasiado en la maceta y de que el suelo circundante esté bien compactado.
Es mejor elegir especies nativas de origen local, que se habrán desarrollado y diversificado al adaptarse al clima y al tipo de suelo de tu área. Puedes tener un jardín de alimentos, flores o incluso de hierbas aromáticas como la albahaca, el romero y la menta, que son útiles en la cocina, así como deliciosamente perfumadas.
Debes tener cuidado de no desperdiciar agua mientras riegas. Aunque tu jardín por sí solo no va a agotar los recursos hídricos, el uso consciente y sostenible de cada individuo puede marcar una verdadera diferencia. Los trucos simples pueden ayudar, como capturar el agua de lluvia y usarla para regar tus plantas.
Por otro lado, el agua utilizada nunca debe estar demasiado fría, debes regar tu jardín por la tarde o temprano por la mañana, y tener cuidado de no regar las hojas.
No necesitas muchas herramientas para cuidar tu jardín, pero debes mantenerlo con cuidado y elegir los equipos para exteriores con atención. Armarios de almacenaje de herramientas, muebles de jardín o instalaciones para dar sombra son algunos de los equipos que puedes valorar.
Cuando las plantas finalmente producen su fruto tan esperado, es hora de la cosecha. Sin embargo, no te debes dejar llevar por el entusiasmo y el riesgo de arruinar todo tu cuidado y atención. Las plantas no deben ser arrancadas en su totalidad; en su lugar, solo toma algunas hojas o frutas a la vez, para prolongar su vida y productividad.
Finalmente, hay dos consejos bastante útiles en cuanto a construir tu propio jardín: averigua cuáles son los consejos específicos para las plantas que plantarás, ya que todas tienen diferentes necesidades; y compra equipos para exteriores de calidad que faciliten tu tarea y te ayuden a tener un jardín encantador.