El factor más importante que ha jugado a favor de la rebaja en el precio de la luz ha sido la generación de los ciclos combinados. El gas, el combustible que utilizan como materia prima y que representa un 70% de su coste de producción, ha bajado un 40%. Mientras el año pasado el Gas TTF se cotizaba a 22 €/MWh, ahora se mueve en torno a 12 €/MWh. Un importante recorte que lo sitúa en los niveles que registraba hace tres años.
Más producción eólica y nuclear
Otros aspectos que han influido en el descenso del precio han sido los volúmenes de electricidad generada a través del viento y mediante centrales nucleares. La eólica ha producido un 42% más que en mayo de 2018. Y el parque nuclear ha incrementado su participación en un 7% en relación a hace un año.
El carbón, en cambio, sufre un importante retroceso. Muy encarecido a consecuencia de los derechos de emisión de CO2, apenas ha generado un 1,8% de la electricidad durante mayo. Muy por debajo del 12% que representó en mayo de 2018.
Mejora la expectativa para este verano
Los mercados de futuros eléctricos experimentan una importante bajada, del 7%, a corto plazo. La caída del precio del gas hace prever un precio de la luz más barato para este verano.
Sin embargo, a medio y largo plazo se sitúan en valores elevados. El Yr-20 se cotiza a 56,08 €/MWh. Se mantiene sin apenas cambios con respecto a abril, a menos de un euro de los valores máximos del año (57,05 €/MWh). Y es que el mercado de emisiones de CO2 continúa por encima de los 25 €/ton.