Oasys, empresa especializada en la implementación de sistemas de automatización industria, detalla cómo todos esos cambios repercuten en el ecosistema industrial y definen lo que será la fábrica del futuro.
Máquinas y humanos
La Industria 5.0 pone el énfasis en la colaboración entre máquinas y humanos para mejorar la productividad y la eficiencia. Si bien es cierto que el avance tecnológico implícito en esta quinta revolución industrial destruirá puestos de trabajo, se reestructurarán algunos empleos para facilitar el trabajo humano.
Manufacturación personalizada
Con la nueva revolución se impulsará la creación de productos personalizados. Actualmente, se dispone de un abanico casi infinito de productos, por lo que el próximo paso es adaptarlos a las necesidades individuales.
Despliegue de cobots
Para hacer realidad el punto anterior, es necesaria la ayuda de robots colaborativos. Los cobots, de la mano del ingenio humano, se encargarán de generar los productos. Así, estos ciborgs serán la clave fundamental de la Industria 5.0.
Empoderamiento humano
Se delegarán las tareas mecánicas, peligrosas y rutinarias a la Inteligencia Artificial. De este modo, el humano podrá disponer de más tiempo para llevar a buen puerto esas tareas que solo la razón puede ejecutar.
Rapidez y calidad
La cadena de producción industrial será mucho más rápida gracias a la colaboración entre robots y humanos. Además, todo producto gestado en este entorno gozará de más calidad sin sacrificar el toque humano.
Respeto medioambiental
Es probable que, con la mejora tecnológica, las organizaciones desarrollen sistemas de producción basados en energías renovables. De este modo, podría reducirse la emisión de residuos.