Ocho miembros del Banco Central Europeo ven posible el recorte por la incertidumbre y la baja inflación.
Pero en Estados Unidos el clima preelectoral por la Presidencia en la Casa Blanca está replanteando el panorama financiero. Ante un escenario incierto y bajo una intensa presión política por parte del propio Trump —que critica que los tipos de interés estén tan lejos de los de la zona euro, en el 0% desde 2016—, el organismo que dirige Jerome Powell ha decidido hoy mantener los de Estados Unidos entre el 2,25% y el 2,5%, donde los colocó desde diciembre, tras nueve incrementos de un cuarto de punto.
Sin embargo, la Fed lanza señales claras que hacen esperar que dé un giro a sus políticas y pase pronto a recortar de nuevo el precio del dinero.
Por su parte, Juncker sale en defensa de Draghi y critica los ataques de Trump. El presidente de la Comisión Europea ha tachado de "deshonesta" la crítica del mandatario estadounidense a los bancos centrales. Efectivamente, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, salió el miércoles en defensa de Mario Draghi, cabeza del Banco Central Europeo (BCE), frente a los ataques del presidente norteamericano, Donald Trump. Fue en su conferencia ante el sexto Fórum anual de esta institución, que concluyó el miércoles en Sintra, junto a Lisboa. “Es muy deshonesto atacar a los bancos centrales”, dijo Juncker en evidente referencia a la ráfaga de tuits de Trump contra el preanuncio formulado por Draghi de nuevas medidas de estímulo monetario.
Trump (que desea estos estímulos monetarios para su país) considera que en Europa supondrían una competencia desleal, al abaratar el euro y por tanto las exportaciones a EE UU.
Lo que piensan los grandes bancos españoles
Por su parte, CaixaBank, Bankia e ING cuestionan que los tipos negativos ayuden de manera cierta a la banca. Los banqueros han salido al paso de las declaraciones del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que señaló que esta situación les beneficiaba. Lo cierto es que hay la mitad de oficinas bancarias que hace diez años y hoy por hoy se suscriben un 30% menos de hipotecas que en 2006 o 2007. La verdadera razón es que por aquellos años las hipotecas se firmaban solidariamentee con la garantía de las nónimas de los dos cónyuges, mientras que hoy en día se llega con apuros con una nomina que es, además, más recortada que la de hace más de un lustro.
El lunes pasado, Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, afirmó que los bajos tipos de interés (negativos desde 2016) favorecen más que perjudican a los bancos comerciales porque impulsan la economía y reducen la morosidad. Sin embargo, el presidente de Caixabank, Jordi Gual, el de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri y el consejero delegado de ING España, César González-Bueno, discreparon del supervisor porque consideran que el lastre que suponen los tipos tan bajos tienen más elementos negativos que positivos y confían en un cambio de la política del Banco Central Europeo (BCE).
Jordi Gual confió este miércoles en que la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener los estímulos de política monetaria “sea puntual” y poco a poco vaya retornando a la normalidad con su retirada progresiva. El banquero formuló este deseo durante un seminario organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie) en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) con el patrocinio de BBVA, después de que el martes pasado Mario Draghi, presidente del BCE, indicasen que serán “serán necesarios estímulos monetarios adicionales” si no hay “progresos” que empujen al alza la inflación.