Un espacio singular en el que vamos a poder ver cómo ha cambiado a lo largo de la historia el lavado de la ropa. Porque, aunque a los más pequeños les parezca mentira, no siempre hubo lavadoras en el mundo.
El Centro de Interpretación del Lavado de Ropa (CIRR) se encuentra en una de las tiendas de Fresh Laundry y es el primer y único museo de España dedicado a la larga historia ya la evolución del lavado y secado de la ropa. Hasta el siglo XVIII, incluso en los hogares más ricos se lavaba la ropa cada cuatro o seis semanas. ¿A qué no lo sabías? Y no fue hasta principios del siglo XIX, en 1901, cuando Alva John Fisher inventó la primera lavadora eléctrica completamente automática, para alivio de las sufridas amas de casa y de los trabajadores que se ocupaban de estos menesteres.
Y es posible que no sepas tampoco, que antes de eso, la ropa se lavaba normalmente en los ríos, más tarde en los lavaderos públicos que se ubicaban en pueblos y ciudades, y que también se inventaron unos bombos con rodillos que se usaban para escurrir la ropa recién lavada antes de tenderla. Procesos de lavado y secado de la ropa que llevaban horas y horas de largo, pesado y arduo trabajo.