BREVES ::: ÚLTIMA HORA
· La gripe porcina afecta a los consumidores, mientras se disparan las importaciones
Redacción | Lunes 07 de octubre de 2019
A las autoridades de China les cuesta conciliar el sueño. A la ralentización de su economía, la guerra comercial con Estados Unidos o la crisis hongkonesa se le ha sumado un nuevo problema que afecta al día a día de su población más que ningún otro: la escasez de carne de cerdo y su consiguiente subida de precio. Para los dirigentes, un quebradero de cabeza en los días en que se celebra el mayor acontecimiento político del año.
En las urbes chinas, el precio de la carne de tocino ha ido creciendo durante los últimos meses paulatinamente hasta ser casi un 50% más cara que hace justo un año. El problema no es que la inflación esté descontrolada o un repentino aumento de los costes de producción, sino que cientos de miles de gorrinos siguen muriendo a consecuencia de la peste porcina que asola desde el 2018 China, donde estiman que para finales de agosto ya había muerto un 38,7% de su cabaña.