El gigante bancario británico HSBC se está preparando para recortar otros 10.000 puestos de trabajo, dos meses después de la sorprendente partida de su jefe y de que anunciara un primer recorte de 4.000 empleos, según asegura este lunes el diario Financial Times.
Estos nuevos despidos se concentrarán en puestos de alta remuneración y forma parte de una nueva campaña de reducción de costes dirigida por el nuevo presidente, Noel Quinn, quien a principios de agosto substituyó a John Flint. El banco cuenta con una plantilla total cercana a los 240.000 empleados.