Se llevaron una desagradable sorpresa al comprobar que el acceso no era permitido y que el Gobierno había clausurado el acceso al recinto hasta el 25 de octubre, por lo que no se han podido celebrar misas.
Los centenares de personas agolpadas a las puertas del Valle de los Caídos protestaron ante los agentes de la Guardia Civil allí presentes, y el letrado Rafael López Diéguez, en nombre de los allí presentes, interpuso una denuncia ante la propia Guardia Civil.
La denuncia ha sido interpuesta con el número de atestado 2029-000278-00002546, que puede ser ampliada por cualquier persona que se quiera adherir, indicando que teniendo conocimiento de la existencia de la citada denuncia, y “habiendo sido también afectado por no permitírsele ejercer el derecho a la libertad de culto, prohibiéndosele la entrada a la misa que se celebraba a las 11 de la mañana en la Basílica del Valle de los Caídos, desea adherirse a la referida denuncia”.