Análisis y Opinión

Es vital superar el reto de los errores en cuentas bancarias para beneficiarse del SEPA

ESTANDARIZACIÓN DE LOS CÓDIGOS DE CUENTAS BANCARIAS

Por Jonathan Williams, Director de Estrategia de Pago de Experian

Martes 21 de octubre de 2014
La iniciativa SEPA depende de la creación de una zona en la que todos los pagos electrónicos en Euros son tratados como si fueran domésticos, con condiciones comunes, lo que elimina las diferencias existentes entre los pagos nacionales e internacionales, domésticos y transfronterizos. Incluso las empresas que no pertenecen a la Eurozona se ven afectadas si realizan regularmente pagos dentro o fuera de la Eurozona. Esta iniciativa pretende derribar las barreras de pago entre países estableciendo un conjunto de estándares y procesos comunes, dinamizando así los procesos de pago transfronterizos y domésticos, lo que reduce los errores y costes relacionados.




Las empresas europeas se están enfrentando a enormes retos con el aumento de la crisis de la Eurozona y el consiguiente impacto sobre las divisas locales. El fragmentado panorama de pagos en el que cada empresa individual opera tanto a nivel doméstico como internacional lo está complicando todavía más todo. Simplemente, las empresas no necesitan complicaciones causadas por procesos en la tesorería básica, sistemas de cuentas a pagar y a cobrar, especialmente cuando estos problemas pueden resolverse fácilmente.

La solución a dichos problemas ya existe, se trata de la iniciativa SEPA (Single Euro Payments Area – Área Única de Pago en Euros) para la infraestructura financiera europea. Sin embargo, al realizar la transición al SEPA, es probable que el error en formatos domésticos cause trastornos si no se resuelve.

La iniciativa SEPA depende de la creación de una zona en la que todos los pagos electrónicos en Euros son tratados como si fueran domésticos, con condiciones comunes, lo que elimina las diferencias existentes entre los pagos nacionales e internacionales, domésticos y transfronterizos. Incluso las empresas que no pertenecen a la Eurozona se ven afectadas si realizan regularmente pagos dentro o fuera de la Eurozona. Esta iniciativa pretende derribar las barreras de pago entre países estableciendo un conjunto de estándares y procesos comunes, dinamizando así los procesos de pago transfronterizos y domésticos, lo que reduce los errores y costes relacionados.

Sin embargo, todavía hay una gran proporción de empresas europeas que no se han subido al carro y realizado los cambios necesarios para ser compatibles y sacar partido de la armonización y dinamización de los estándares y procesos.

Para cumplir con la iniciativa SEPA, las organizaciones tendrán que convertir los datos de cuentas bancarias que actualmente están en su poder en formato doméstico o BBAN (Basic Bank Account Number – Código Básico de Cuenta Bancaria) a IBAN (International Bank Account Number – Código Internacional de Cuenta Bancaria). El IBAN es clave para ofrecer la estandarización que es el corazón del SEPA. Muchas empresas estarán tentadas de realizar una conversión BBAN a IBAN utilizando un simple método de algoritmo, pero el nivel de error inherente en el BBAN simplemente se perpetuará si se utiliza este método.

En 2011, se estima que se realizaba un volumen aproximado de transacciones equivalente a 36.000 millones de Euros y un estudio reveló que en torno a una de ocho de ellas incluía un error. Aunque, históricamente, los bancos hayan podido asegurar con éxito que los pagos de clientes tomaran una ruta correcta, la llegada del SEPA significa que el conocimiento doméstico que permite hacer esto será eliminado del proceso. Por ejemplo, los casos de error causado por eventos tales como las fusiones y adquisiciones de bancos se corrigen actualmente sin notificarlo al origen del pago, mientras que dentro del SEPA se espera que estos mismos tipos de error provoquen un fallo en el pago cuyo arreglo podría costar en total a las empresas unos 22.000 millones de Euros. Para que las organizaciones mitiguen el riesgo de fallo en el pago durante la migración al SEPA, hace falta que tomen en consideración no solo la conversión de datos sino también su validación.

El beneficio clave de la iniciativa SEPA para las empresas europeas reside en que ofrece a las organizaciones una mayor capacidad para consolidar y racionalizar sus procesos de pagos y cuentas bancarias. El nivel de terreno de juego que crea la norma SEPA para los pagos tanto domésticos como internacionales invalida el requisito que tienen las empresas de tener cuentas bancarias en cada uno de los territorios en los que operan. Como las relaciones con los bancos se consolidan, es más fácil optar por un centro de servicios compartido o de pago, lo que ofrece muchas ventajas.

Actualmente, un problema fundamental con cualquier empresa que realiza transacciones con clientes y proveedores en el extranjero reside en diferenciar entre, y posteriormente cumplir con, el formato de pagos que cada banco de cada empresa necesita para asegurar que el pago sea procesado correctamente. En algunos países se necesitan cuatro tipos de información de la cuenta, en otros solo dos y los números de cuenta y códigos de sucursales pueden tener diferentes longitudes y combinaciones – son diferencias locales sencillas, pero complejas cuando se trabaja en múltiples regiones.

El cumplimiento de la norma SEPA tiene como fecha límite febrero de 2014 tanto para pagos de débito como de crédito dentro de la Eurozona – una fecha que parece lejana pero que requiere una pronta adhesión para poder cumplir con ella. Realizar la transición de los datos y corregir los detalles incorrectos llevará su tiempo y el trabajo que representa no debería subestimarse.

Aunque algunos bancos ofrecen servicios de ayuda a la migración y validación de datos, muchos otros ofrecen poco o ningún apoyo y estos servicios habitualmente no representan una oferta completa.

La solución a este panorama es trabajar con un socio de servicios que pueda asegurar que Vd. esté preparado para cumplir la norma SEPA y que no heredará fallos antiguos en un nuevo sistema. Un proveedor de servicios así asegurará que esté listo para la fecha límite del SEPA y también que no heredará fallos antiguos en un nuevo sistema.

Sin embargo, con pocos recursos disponibles para ayudar a las empresas a tener listos sus datos de cuenta para la norma SEPA, aquellos que lo dejen para el último momento se enfrentarán al verdadero riesgo de encontrarse al final de una cola muy larga.

La adopción de la norma SEPA ya no es una decisión que necesita ser objeto de debate para cualquier empresa que opera en la Eurozona – ya sea a nivel doméstico o transfronterizo. Si lo hace, no solo mejorará su cuenta de resultados sino que también mejorará su reputación. ¿Qué mejor excusa para realizar una limpieza de datos?.