Y, aunque no se ponen de acuerdo en si debe apostarse por la cotización según ingresos o por la cotización según beneficios, el 70% de los autónomos pide un cambio de cotización. El 81,1% apuesta por ampliar la tarifa plana al resto de los autónomos que cumplan con determinados requisitos de beneficios y/o facturación. Incluso en hacerla extensible al autónomo societario.
El 51,6% asegura haberse dado de baja porque el pago de cuota era insostenible
El 71,1% dice no sentirse protegido ni por la Seguridad Social ni por las Mutuas. De hecho, el 72,6% de los autónomos tiene miedo a pedirse una baja laboral. El 72,5% nunca lo ha hecho y 2 de cada 3 de los que sí han solicitado la prestación, se han visto obligados a trabajar estando de baja.
Con respecto a la prestación por desempleo: tan solo ha sido solicitada por el 2,6% de los autónomos y, de ellos, tan solo el 23% han podido disfrutarla.
Aun así, solo el 16,7% deja de ser autónomo porque encuentra un trabajo como asalariado, de hecho, el 57% de los autónomos tiene una satisfacción alta o muy alta. Las ventajas de ser autónomo pasan por: la autonomía (77,8%), la flexibilidad (62,5%) y la conciliación (32,6%).
El 57% de los autómos tiene una sastifación alta o muy alta
Y eso que los motivos económicos están detrás del 75,4% de las bajas en el RETA. Por el contrario, a lo que pudiera pensarse, sólo el 16,7% deja de ser autónomo porque encuentra un trabajado como asalariado. El 51,6% asegura haberse dado de baja porque el pago de la cuota era insostenible.
Los factores que dificultan la actividad diaria del trabajador por cuenta propia se reparten entre los personales (desprotección social en situaciones de paro, jubilación, enfermedad, estrés, soledad o desprotección del patrimonio privado) votados por el 58,3% y los problemas económicos, seleccionados por el 33,3%.
En el lado opuesto las ventajas de ser autónomo pasan por: la autonomía (77,8%), la flexibilidad (62,5%) y la conciliación (32,6%).