La presidenta Tsai presentó el premio de este año al Programa de Capacitación en Diplomacia, una organización no gubernamental con sede en Sydney (Australia) que ha brindado educación en defensa de los derechos humanos desde que fue fundada por el ex presidente de Timor Oriental, laureado con el Premio Nobel de la Paz, José Ramos-Horta, y el académico australiano Garth Nettheim en 1989.
Durante la ceremonia, Tsai también confirió la Orden de la Estrella Brillante en grado de Gran Cordón a Carl Gershman, presidente de la Fundación Nacional para la Democracia de Estados Unidos, en reconocimiento a sus numerosas contribuciones a la promoción de la democracia en la región.
Este premio funge como una de las contribuciones de Taiwan a las iniciativas mundiales en pro de la democracia y los derechos humanos, afirmó Tsai, añadiendo que “hoy es un día especial, no es solo el Día de los Derechos Humanos, sino también el 40 aniversario del Incidente de Kaohsiung, un evento crucial en la democratización de Taiwan”.
A lo largo de su discurso, la mandataria enfatizó que “salvaguardar la democracia es nuestra responsabilidad y apoyar la democracia es nuestra convicción”. También hizo un llamado a los países amigos de ideas afines para continuar trabajando juntos por la democracia, la libertad y los derechos humanos.
El Premio Democracia y Derechos Humanos de Asia fue establecido por la Fundación para la Democracia de Taiwan en 2006 con el objetivo de alentar a las personas y organizaciones que han hecho contribuciones significativas a la promoción de la democracia y la protección de los derechos humanos en Asia a través de medios pacíficos.