Es decir, el incremento de los afectados por ERE en Cataluña multiplicó por diez el habido en Madrid, según los últimos datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social. En el resto de procedimientos, Cataluña sigue mostrando peores datos que la comunidad de Madrid.
En cuanto a trabajadores afectados por la suspensión de contratos, en la primera hubo 3.329, un 20,7% más que en el mismo periodo de 2018. En Madrid, aunque se contabilizaron más, 3.838 personas, supone una caída de casi el 30%. Más elocuentes son las cifras de los empleados a los que se les aplicó una reducción de jornada, ya que en Cataluña creció un 48% y en la comunidad de Madrid bajó un 53%.