Análisis y Opinión

Por qué invertir en ciudades globales podría ser más rentable que las FANG

LAS CIUDADES, EJE DEL FUTURO Y LA POLÍTICA DE LOS PUEBLOS

· Por Tom Walker, cogestor de Global Real Estate Securities de Schroders

Domingo 01 de marzo de 2020

Las ciudades globales de mayor éxito, que utilizan el capital humano y las innovaciones tecnológicas, podrían aportar potencialmente mayor valor a los inversores que las acciones de grandes tecnológicas. Las estrategias empresariales de mayor éxito de los últimos años tienen una cosa en común: han transformado los datos en valor. Empresas como Facebook, Amazon, Netflix y Google (las llamadas acciones FANG) son capaces de crear una importante ventaja informativa mediante el uso de datos recogidos en sus plataformas. La cantidad y calidad de esta información les permite entender mejor los hábitos de compra de sus clientes.



Creemos que las ciudades globales más exitosas operan exactamente como las FANG: impulsadas por la innovación. Las ciudades globales de éxito son aquellas que atraen a los trabajadores con más talento y monetizan las ideas que impulsan el crecimiento económico. Una ciudad global que constantemente evoluciona, crece e innova podría ser una plataforma aún más valiosa que las propias FANG.

Al igual que ocurre con las empresas tecnológicas, las ciudades se vuelven más eficientes a medida que crecen, creando un círculo virtuoso: más personas que viven y trabajan en una ciudad se traduce en más talento, más talento significa más innovación, más innovación crea más puestos de trabajo, lo que a su vez atrae a más personas.

Como las tecnológicas, sólo un grupo selecto de ciudades globales tendrá éxito

Por cada éxito de Google y Facebook hay un gran número de empresas incipientes que fracasan. Lo mismo ocurre con las ciudades. El reto para los inversores es identificar qué ciudades tendrán éxito y dominarán sus respectivos ámbitos de influencia o expertise, de la misma manera que compañías como Amazon y Facebook han llegado a dominar los suyos.

Las ciudades mundiales de mayor éxito, como Londres, Boston y Shanghái, comparten una serie de características. Así, uno de estos factores diferenciadores es contar con una universidad de prestigio mundial, que proporciona el talento y la innovación que ayudan a la ciudad a crecer.

Muchas de estas ciudades también albergan grupos industriales que atraen el talento y la inversión. Por ejemplo, Londres o Nueva York son reconocidas a nivel mundial como los principales centros financieros. La reserva de talento financiero y el tejido Fintech que poseen ambas ciudades es casi imposible de replicar en otros lugares. Del mismo modo, Shenzhen no sólo es la ciudad líder de Asia en cuanto a conocimientos tecnológicos, sino que además está rivalizando con Silicon Valley.

Boston es un ejemplo de ciudad que está teniendo éxito; de hecho, es la principal "plataforma" para la investigación médica, esto hace que otros negocios se vean atraídos a la ciudad, así como el capital riesgo, que tratará de monetizar las ideas (médicas). Esta agrupación de industrias impulsa la eficiencia y permite a las empresas compartir ideas.

Estos ejemplos demuestran que, en la actualidad, las economías están siendo impulsadas por la innovación en lugar de la industrialización y que las ciudades que son capaces de monetizar este cambio están teniendo éxito.

Los activos de las ciudades globales están infravalorados

Las ciudades son el epicentro de las bases de datos, con millones de personas en un solo lugar, consumiendo e innovando. A medida que las principales ciudades del mundo crecen, atraen a más expertos, lo que a su vez conduce a un mayor consumo. La eficiencia aumenta con el tamaño.

Volviendo al símil con las tecnológicas, es casi imposible replicar cualquiera de las plataformas operativas de las FANG y creemos que lo mismo sucede con las principales ciudades globales. ¿Qué ciudad reemplazará alguna vez la experiencia médica de Boston o la destreza tecnológica de Shenzhen? Las ciudades líderes globales son plataformas operativas únicas, que crecen en experiencia y eficiencia cada año. A medida que estos lugares se vuelven más importantes, también lo serán los activos que se encuentren dentro de ellos.