Los inversores esperan atentamente cualquier señal de respuesta de política, que no se debe hacer esperar. El BCE ha indicado que podría actuar en correspondencia con otros bancos centrales de economías avanzadas para contrarrestar los efectos del shock, pero un ajuste de los tipos de interés a territorio aún más negativo podría resultar prácticamente estéril para estimular la economía. En este escenario, la actuación temprana de la política fiscal sería notablemente más efectiva, pero más allá de la modesta inyección en Italia, aún no aparecen muestras de medidas concretas.
El índice DXY del dólar corrigió ayer la senda bajista observada en los 8 días previos, con el avance frente al yen y el euro liderando el movimiento. La modesta recuperación del dólar tras el ajuste sorpresivo de la Fed en la jornada previa, indica crecientes expectativas de que el resto de las economías avanzadas ajustarán sus instrumentos monetarios de manera coordinada. El Banco de Canadá ayer actuó en esta dirección con un recorte de 50 puntos básicos, mientras que el Banco de Inglaterra y el BCE han señalado que podrían alinearse al ajuste. La revisión del pronóstico de crecimiento global del FMI, que ahora prevé un crecimiento anual inferior al 2,9% observado en 2019, podría acelerar las medidas de respuesta ante la crisis. El congreso norteamericano presentó ayer una propuesta de paquete de estímulo fiscal de emergencia de $7.8 mil millones, con lo que la Casa Blanca parece simpatizar. Otra acción de estímulo coordinado podría llegar hoy de manos de la Opep, con un esperado recorte de los volúmenes de producción de crudo tras el desplome de casi 15% de los precios de la materia prima desde la irrupción del coronavirus a mediados de enero. Otras respuestas de política a nivel global deberán seguir marcando el agitado ritmo de volatilidad del mercado.
La libra esterlina experimentó un repunte sustancial frente al dólar y el euro en la jornada de ayer, extendiendo ganancias más modestas de principios de semana. A pesar de este avance, la libra esterlina se mantiene en niveles débiles en comparación con los últimos 3 meses, por lo que una parte de la recuperación de la libra responde al bajo punto de partida. El gobernador entrante del Banco de Inglaterra testificó ante el comité de selección del Tesoro y dijo que, aunque en principio, un recorte similar al de la Fed era posible, el contexto de los mercados en el Reino Unido era diferente al de los Estados Unidos. Los datos de ayer incluyeron una lectura positiva del índice de compras de gerentes de los servicios, con un sólido 53,2 en febrero. Hoy hablará el miembro del banco Andy Haldane a las 14:00 ECT, seguido por el gobernador saliente, Mark Carney.
El peso mexicano abrió la jornada de ayer con buen pie, pero se deslizó más tarde frente al dólar, con pérdidas de hasta 2,3% desde sus máximos del día. La caída del peso se alineó con la debilidad de las principales monedas latinoamericanas, lo que responde en su conjunto a crecientes expectativas de acomodación monetaria doméstica. El sorpresivo recorte de los tipos de la Fed alimenta perspectivas de que los bancos centrales latinoamericanos se alineen al ciclo expansivo de política monetaria. En México, el panorama de crecimiento ya estaba sujeto a un balance negativo de riesgos y aunque el país no está especialmente amenazado por la propagación del coronavirus de momento, el shock de demanda externa empeora el escenario. El abrupto recorte de la Fed genera la visión de que el impacto es más preocupante de lo previsto inicialmente. Hoy se publica el reporte quincenal de la encuesta de economistas de Citibanamex, donde podrá tomarse un pulso más afinado del sentimiento de los mercados domésticos.