Su más famoso personaje, Elpidio Valdés, uno de los más representativos de la identidad cubana, apareció por vez primera en la revista "Pionero" en 1970 y cuatro años más tarde Padrón comenzó a trabajar en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), donde tuvo la posibilidad de llevar sus personajes al cine.
En la vasta obra creadora de esta leyenda del cine cubano resaltan también las dos partes del filme "Vampiros en La Habana" (1985, 2003). y tres de sus filmes forman parte de la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Entre sus principales reconocimientos y lauros figuran el Premio Nacional de Humorismo 2004, los ocho premios Coral del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y el Premio Nacional de Cine de Cuba 2008.
Sus familiares pidieron "respeto y privacidad" en estos momentos y que una vez superada la actual situación epidemiológica que vive el país por el coronavirus se podrá rendir "el homenaje que se merece" Padrón.