El repunte de más de 10 puntos básicos de la brecha de rendimientos de los bonos italianos a 10 años con respecto a sus equivalentes alemanes fue el probable catalizador del repliegue del euro en horas de la tarde. Hoy la divisa comunitaria se enfrenta a los datos de confianza del consumidor en la Eurozona y la inflación alemana. La cifra del PIB norteamericano en Q1 y la presentación de la Fed esta tarde anteceden similares eventos en la región en el día de mañana.
El billete verde operó en general con un tono más relajado frente a sus rivales del G10, aunque recuperó un modesto territorio frente al euro, la libra y el franco suizo. La relativa tranquilidad de los mercados, unido al moderado repunte de los precios del crudo, fueron los móviles más probables de la acción del precio de la divisa, con el índice DXY operando esta mañana en negativo por quinta ocasión consecutiva.
Según esta medida, el dólar se ha debilitado más de un 3% frente a sus principales rivales desde su pico más alto a mediados de marzo. La decisiva implementación de medidas por parte de la Fed para facilitar las condiciones de liquidez de la mayor reserva de valor a nivel global ha contribuido a la dinámica estable de la divisa desde entonces. Hoy la Fed se presenta nuevamente y, aunque no se esperan anuncios de instrumentos de política, las valoraciones sobre la posible fecha y forma de la recuperación económica serán atentamente observadas. La publicación de la cifra de PIB en el primer trimestre del año a las 14:30 ECT abrirá la sesión vespertina, con un pronóstico medio de contracción de 3,8%.
La libra esterlina se ha negociado en línea con el euro y la mayoría de las otras monedas del G10 en lo que va de la semana, y esta mañana está nuevamente en positivo frente al dólar. Las noticias a nivel empresarial en el Reino Unido han sido considerablemente desalentadoras, con British Airways anunciando planes para despedir a casi el 30% de su fuerza laboral en respuesta a una desaceleración prolongada en el sector. Barclays ha anunciado un aumento de £ 2,1 mil millones en sus provisiones para préstamos incobrables, igualando movimientos anteriores entre otros bancos.
La medida refleja el rápido deterioro de las perspectivas de la economía mundial como resultado de las medidas de cierre de COVID-19, y destaca el hecho de que incluso con la acción agresiva del gobierno y del banco central en respuesta a la crisis, las insolvencias y restricciones crediticias serán casi imposibles de evitar. Este punto fue subrayado aún más por el reporte del Instituto Nacional de Investigación Económica y Social, que pronostica una caída superior al 7% del PIB en 2020, con un aumento del desempleo de más del 10%.
El peso mexicano avanzó ayer frente a sus principales rivales en un día de relativa tranquilidad en los mercados y modesta recuperación de los precios del crudo. El avance de los planes de regreso gradual a la normalidad en Europa después de varias semanas de confinamiento dio ímpetu en general a los mercados emergentes y activos de mayor riesgo, al tiempo que debilitó relativamente al dólar como valor refugio. La dinámica del peso hoy estará notablemente dominada por la publicación de la cifra del PIB de EE.UU. en el primer trimestre del año y la presentación de la Reserva Federal más tarde. Estos eventos se adelantan al lanzamiento de la contracción económica en México el próximo jueves.
Para prevenir posibles giros volátiles de los mercados, Banxico realizará este miércoles la primera permuta de valores gubernamentales de hasta 20 mil millones de pesos con instituciones financieras. Esta operación se encuentra entre las medidas anunciadas por el Banco el pasado 21 de abril, orientadas a estimular las condiciones de liquidez y un funcionamiento adecuado en los mercados financieros.