Análisis y Opinión

La depresión económica que nos espera

El economista Josu Imanol Delgado y Ugarte.

CRISIS A VELOCIDAD DE CRUCERO

· Escenario dantesco

Redacción | Sábado 02 de mayo de 2020
El economista Josu Imanol Delgado y Ugarte, autor de más de una treintena de libros de Economía, Finanzas y Management y con más de 150 artículos de opinión en la prensa más prestigiosa del país generalista y especializada, siendo una de las firmas del periódico El Economista; en una larga conversación mantenida a mediados de abril de este año con el director del periódico El Mundo Financiero, ha pronosticado un escenario económico dantesco por el coronavirus para últimos de este año 2020. Muchos economistas aún no saben si va a haber escenarios de inflación, ante falta de procudcción, o depresión, ante la falta de demanda.

Hace unos meses ya señaló que se iban a alcanzar los más de siete millones, reales, de desempleados, a tenor de los millones de desempleados, que ya tenía España y los derivados de los todos los ERTEs, que lamentablemente, ya no volverán a trabajar en sus empresas y además, el desempleo también que sea originado por otras empresas, que se verán afectadas, indudablemente, por esta Depresión Económica, y que en un principio no se integraron el la dinámica de los ertes, que ha habido en el país.
Se debe señalar que este economista ha situado además, a finales de este año 2020, que la destrucción real del P.I.B. ( producto interior bruto ) de España, será de más del 40 %. Cabe destacar que ya en estos días, Morgan Stanley, pronostica que la destrucción del producto interior bruto español, en este año de 2020, con respecto al año anterior, se puede prever que va a ser del 22'60 %.
Y todo ésto, esperando que la posible nueva eclosión de la pandemia, que bastantes especialistas en virología y de reputado prestigio mundial, barajan como una posibilidad a partir de este otoño, no sea de una magnitud aún mayor de la que estamos padeciendo. Pues el previsible nuevo confinamiento y la agravación de la psicosis consiguiente, que abocará a un temor exacerbado, redundará en una trampa de liquidez que dará lugar indefectiblemente, una depresión económica de una dimensión desconocida desde hace décadas. El tiempo dirá, obviamente, si estas previsiones se cumplen o no. Aunque hay economistas de acendrada reputación, incluso algún premio Nobel, que señalan este nivel de depresión en un ámbito mundial.