Una de nuestras mayores preocupaciones es la imagen o los discursos negativos sobre la juventud. En momentos donde toda la sociedad debe estar unida, hemos podido ver discursos, en algún punto muy extendidos, de alusión a una falta de responsabilidad por parte de las personas jóvenes hacia la crisis que estamos viviendo. explica Manuel Ramos, presidente del Consejo de la Juventud de España. Esta organización, que canaliza la participación juvenil a nivel estatal en la vida pública y política, lleva desde que comenzó el estado de alarma visibilizando y dando voz a las iniciativas de impacto social que las entidades y personas jóvenes han estado llevando a cabo en estos días, desde todos sus ámbitos de actuación (económicos, educativos, de ocio, sanitarios, sociales, culturales, labores…).
Aunque los datos demuestran, no solo que las personas jóvenes cumplen las restricciones al mismo nivel que el resto de la población, sino que además son el grupo poblacional que más sufrirá los efectos de esta crisis sanitaria (con el aumento del desempleo, la brecha educativa y las consecuencias económicas entre otros problemas), distintas voces mediáticas siguen acusando falsamente al colectivo joven de propagar el virus, tergiversando las declaraciones oficiales, o de ser «unos vagos que quieren un aprobado general», cuando la medida que las entidades estudiantiles y el propio CJE demandaban era la reducción de la tasa de repetición. Frente a esas informaciones falsas o incompletas, los datos y estudios realizados ya señalan que una de cada dos personas despedidas durante esta crisis es joven (según los datos estatales de paro) y que son la franja de edad que más síntomas psicológicos sufren durante la cuarentena (según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid). El estudio de la Universidad Complutense de Madrid refiere precisamente como factor de riesgo psicológico en esta crisis sanitaria ser joven (ampliando el rango de edad entre los 18 y los 39 años) y la constante estigmatización que se hace de este colectivo no contribuye a mejorar la situación.
«Sobre la juventud no sólo recae el duro impacto laboral que hemos comentado, sino también gran parte de la responsabilidad de sustentar la sociedad en el momento actual de crisis y especialmente en los próximos meses y años, cuando tengamos que lidiar con las consecuencias sociales y económicas derivadas de esta situación» recalca Ramos. «Por ello, es necesario visibilizar el impacto que esta situación está teniendo sobre la juventud, pero también la implicación y el compromiso que estamos demostrando a través de nuestras acciones, tanto de forma individual como colectiva, a través de nuestras organizaciones.»