Economía

La propuesta de rescate de la Comisión Europea gana atención, mientras las tensiones entre EE.UU. y China vuelven a intensificarse

INFORME DE MONEX EUROPE

La libra esterlina se unió al rally de optimismo que navegó en los mercados durante la sesión de ayer, sin mayores novedades en el frente doméstico

Redacción | Miércoles 27 de mayo de 2020
La moneda única se enfrenta a un día trascendental, después de una sesión alcista impulsada por un alto apetito de riesgo en los mercados globales. La Comisión Europea presenta hoy la propuesta del plan de recuperación comunitario, al que Ursula von der Leyen tildara de “ambicioso” unas semanas atrás. El plan estará posiblemente alineado a la propuesta Franco-Alemana, que basa su iniciativa en entregar los fondos en forma de transacciones directas a los países en mayor demanda en lugar de préstamos. Un esquema de este tipo sería muy significativo en la Eurozona, tanto desde un punto de vista económico como desde el propio simbolismo político. Por una parte, una alternativa a la “mutualización” de deuda permitiría canalizar el estímulo hacia los países más afectados y promover el crecimiento equilibrado en la región minimizando los costos futuros, al tiempo que reduciría los desbalances entre los mercados nacionales de deuda pública.

Por otro, esta iniciativa marca un punto de inflexión en el diseño de la política fiscal comunitaria y refuerza el proyecto de integración europea y sus instituciones, incluyendo la moneda única. Sin embargo, la propuesta del brazo ejecutivo de la Unión debe contar con el apoyo de los 27 países miembros y no todos se han alistado. Los llamados “cuatro frugales” –Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca- ya han presentado su oposición al plan, planteando que los fondos deberán ser entregados en forma de préstamos en lugar de subvenciones. Dada la fragmentación que el tema suscita en el área, los eventos de hoy podrán ser notablemente sensibles para la operativa del euro.

El billete verde operó ayer en negativo frente a todos sus pares del G10 y una vasta mayoría de divisas emergentes, en una sesión notablemente dominada por el apetito de riesgo en los mercados. En la operativa de hoy, sin embargo, el dólar retoma posiciones frente a sus pares, tras un nuevo giro en el tono de las tensiones entre EE.UU. y China. La administración de Donald Trump advirtió ayer que llevará adelante nuevas sanciones contra China si el país asiático impulsa restricciones contra la autonomía del hub financiero de Hong Kong a propósito de la legislación de seguridad nacional presentada por el gobierno. Las fricciones también emergen de las posturas encontradas al respecto del manejo de la emergencia sanitaria, que ahora se intensifican con la carrera por el lanzamiento de una vacuna contra el virus. El mercado se encuentra particularmente vigilante sobre la evolución de estos eventos, con el volumen de divisas asiáticas cubiertas en el mercado de opciones despuntando notablemente en el día de ayer, especialmente el dólar de Hong Kong y Taiwan. Mientras los inversores observan estos acontecimientos, hoy la Fed publica el Libro Beige con un balance de la economía

La libra esterlina se unió al rally de optimismo que navegó en los mercados durante la sesión de ayer, sin mayores novedades en el frente doméstico. El evento de mayor relevancia vino de la mano del Economista Jefe del Banco de Inglaterra, Andy Haldane, en una presentación virtual del CBI. El oficial destacó que los datos entrantes revelan una situación macroeconómica ligeramente mejor de lo considerado en el caso base, aunque el consenso de las encuestas indica un notable escepticismo sobre las previsiones de una rápida recuperación de la economía en forma de V. En lo referido a la posibilidad de los tipos de interés negativos en el Reino Unido, el economista declinó una respuesta concreta diciendo que el banco aún se encuentra en fase de revisión. El tono mixto en los comentarios de Haldane no impidió el avance positivo de la libra. Esta mañana, en cambio, la divisa se debilita ante las crecientes tensiones políticas en el seno del gobierno, después de que un ministro renunció ante la actitud pasiva de Boris Johnson hacia las faltas de Dominic Cumming. Al drama político interno, se suman las preocupaciones de los inversores sobre las crecientes tensiones entre EE.UU. y China.

La economía mexicana se contrajo un 1,2% en el primer trimestre del año en relación al trimestre previo, o un 1,4% en comparación con el mismo período del año anterior (no ajustado estacionalmente). Este resultado da continuidad a una serie de 5 contracciones trimestrales durante el último año y medio, profundizando aún más la recesión económica en curso. El shock del coronavirus es el principal responsable de la contracción del primer trimestre. La demanda externa se redujo drásticamente y la actividad interna también jugó su papel a pesar de que solo se vio afectada en la última semana del trimestre por la implementación de medidas de distanciamiento social. Aun así, el PIB trimestral se vio arrastrado a su peor desempeño desde la crisis financiera de 2009. A nivel sectorial, tanto la manufactura como los servicios contribuyeron negativamente al dato agregado, con disminuciones trimestrales de 1.2% y 0.9% respectivamente.

El sector primario, en cambio, avanzó un 1,7% durante el período, probablemente ayudado por los precios más bajos de los alimentos. Sin embargo, la publicación de las cifras impulsó al peso, ya que el consenso del mercado había descontado una contracción más aguda de 1,6% QoQ% -el peso ya había perdido más de una cuarta parte de su valor a raíz de la crisis. A pesar de la perspectiva negativa para la economía mexicana, la moneda azteca se encuentra en un punto de inflexión a medida que se reanuda la actividad económica y se alivia el sentimiento del mercado. Esto fue más notable en la sesión de ayer, cuando el peso hiló su séptima jornada de ganancias consecutivas frente al dólar en un día de amplio optimismo en los mercados globales. Hoy el Banco de México publicará el informe trimestral de inflación a las 19:00 ECT, mientras que el sentimiento de los inversores hacia activos de riesgo estará calibrado por la evolución de las tensiones entre EE.UU. y China.