A partir de la tercera semana, con menos temores de los propietarios y una demanda embalsada de 3 meses, el mercado se ha reactivado notablemente. “Un rebote que estamos viviendo todavía, pero, a corto y medio plazo, está previsto que se inicie una bajada del número de operaciones de compraventa y de precios, bajada que en el sector inmobiliario es constante, lenta y de larga duración”. Según previsiones de Molet, los precios bajarán más de un 15% y el número de operaciones un 28%.
Respecto al mercado de alquiler, las comunidades autónomas se han visto desbordadas por las solicitudes de ayudas para poder pagar la renta. Por ejemplo, la Generalitat de Cataluña aplicó unas ayudas el día 18 de mayo y 14 días después ha tenido que congelar las solicitudes por estar desbordados y, sobre todo, por no tener presupuesto. “Haga lo que haga el gobierno se va a producir una cadena de impagos de alquiler. Ni las autonomías ni el gobierno central son conscientes de la magnitud de la ola que se nos viene encima”, advierte Eduardo Molet, que opina que las medidas que tomen deben tener en cuenta que los grandes tenedores del parque empresarial solo suponen un 8%, y que el 92% de todas las viviendas de alquiler de España pertenece a pequeños propietarios, y la supervivencia económica de muchos de ellos depende del cobro de la renta”.