Esto supone un importante desafío para el sector asegurador, debido a que es la primera norma global de contabilidad que aglutina todas las operaciones, como son a los beneficios, al capital y a la volatilidad, así como al cálculo de provisiones técnicas y presentación de informes financieros, modelos actuariales, sistemas de TI e incluso en la remuneración de los ejecutivos de la compañía.
Ante esta situación, Antonio Barriendos, afirma: "las circunstancias actuales son diferentes que cuando se implementó Solvencia II, ya que todavía cuesta que las compañías entiendan que el impacto tecnológico debido a la implementación de IFRS17 debe ser considerado por los departamentos TI. Esto ocurre porque la nueva Norma necesita de mucha información de detalle y, además, es fundamental guardarla tal cual estaba cuando se realizó el cálculo inicial, por si es necesario reproducir o corregir dicho cálculo. Todo ello, implica una serie de decisiones tecnológicas que deben planificarse con tiempo".
En este contexto, es fundamental que las compañías que no han empezado todavía, dispongan en sus planes de TI tareas para el correcto dimensionamiento y desarrollo necesario para dar soporte a la implementación de IFRS17. Es muy importante planificar la capacidad, escalabilidad y renovación tecnológica teniendo un buen conocimiento y entendimiento del impacto de la Norma en los sistemas de la compañía.
"En definitiva, esta nueva normativa es una oportunidad para que las aseguradoras estén mejor preparadas para tomar decisiones, que les permitan alcanzar objetivos contemplados en sus planes estratégicos. Lamentablemente y como ya ocurrió con Solvencia II, algunas entidades preferirán esperar al último momento para acometer la implementación, un error que dará lugar a problemas colaterales, que además serán crecientes, si no hay una buena reacción por parte de los responsables", concluye Antonio Barriendos.