Salir de casa, dirigirse al garaje y encontrarse la luna delantera del vehículo rota es algo más usual de lo que se pueda creer, aunque la persona a quien le ha tocado la china pueda pensar, a priori, que se trata de algo que solo le ha podido pasar él. Y es que, tal y como indican desde Auto Cristal Usera/Leyva, especialistas en el montaje y reparación de lunas para automóviles, microcoches y vehículos industriales, “la rotura de una luna se puede producir por muchas y muy variadas causas, algunas de ellas incluso pueden resultar difíciles de creer”.
Entre las principales causas de rotura de la luna se encuentran:
Por último, y mucho menos habitual que los casos anteriores, se debe contemplar la rotura de la luna debido a un intento de robo o a alguna reyerta que se haya podido producir en las inmediaciones del vehículo. Sin embargo, en estos casos, lo lógico sería que la rotura se produjera en las lunetas laterales o en la trasera.
En cualquier caso, e “independientemente de que la rotura o fisura se haya producido por uno u otro motivo, resulta determinante no demorar la reparación, dado que, si se trata de una pequeña fisura, un cambio brusco de temperatura, un bache o un nuevo impacto, podrían hacer que la rotura fuese total”.
Y es que, hay veces que la demora causa estragos.