Y es que el auge del mundo digital es más que un hábito pasajero producido por una situación excepcional. Amazon y las compañías de venta online han hecho, y siguen haciendo, su Agosto en la circunstancia actual. Y no solo las grandes empresas digitales ya establecidas se han fortalecido, si no que sectores en auge, como las Fintech, han acelerado mucho su crecimiento.
¿Qué es una Fintech?
Fintech es la abreviación de “Financial Technology”, y hace referencia a empresas tecnológicas que se dedican al mundo financiero. Esto va desde financieras propiamente dichas que ofrecen préstamos personales a aplicaciones que permiten controlar nuestros gastos e ingresos, las Fintech no sólo aspiran a reemplazar a las entidades tradicionales, si no que muchas se complementan.
La principal baza de este tipo de empresas es su foco en la tecnología. El mundo de la banca es un ámbito especialmente tradicional, y las Fintech suplen su falta de posicionamiento en el mercado con agilidad y mayor facilidad de uso. Por ejemplo, podemos pedir un préstamo en cuestión de minutos sin levantarnos del sofá, recibir nuestras nóminas online o realizar inversiones a través de nuestro teléfono.
Un mercado que se acelera
Hace unos meses, el debate era saber si las Fintech habían llegado para quedarse. Ahora, el debate se centra más en si sustituirán a las financieras tradicionales o no. Teniendo en cuenta que es probable que la crisis económica resultante de la sanitaria afecte mucho a los bancos tradicionales (por ejemplo con la Ley de Moratoria de Hipotecas y Préstamos), es muy probable que estas empresas digitales se conviertan en alternativas para usuarios.
Por ejemplo, el portal de comparador de préstamos Top5Credits.com ha notado un aumento considerable en su tráfico y en las solicitudes de préstamo. Este portal, en el que analizan los diferentes productos financieros, afirma que su tráfico se ha aumentado más del 35%, y han aparecido varias financieras online nuevas durante y tras la crisis del Covid-19.
¿Sustituirán a las financieras tradicionales?
El debate está abierto y no está claro si esto ocurrirá. Por un lado, es cierto que las financieras tradicionales se han dormido en los laureles durante muchos años al no tener ninguna amenaza seria. Después de todo, décadas o incluso siglos en el mercado les permiten ofrecer unos intereses y condiciones bastante potentes. No obstante, tenemos antecedentes de sectores muy poderosos, como los taxistas y hoteleros, que hoy por hoy batallan por no ser devorados por las empresas digitales.
Lo cierto es que a día de hoy ambos sectores colaboran más que competir. Por ejemplo, las cuentas bancarias online tienen un público diferente al de los bancos tradicionales, ya que éste tipo de productos se centra en gente con mucha movilidad que necesita cuentas útiles en varios países. O, en el mundo de los créditos, los online suelen tener como objetivo clientes que no pueden optar a créditos tradicionales.
Sólo el tiempo lo dirá, pero lo que está claro es que las Fintech se quedan.