Y es que, pese a que en todos los hogares existen muebles u otros objetos fabricados con madera, muy pocos son conscientes de que esa madera proviene de los innumerables bosques que se distribuyen a lo largo del planeta.
No obstante, y tal y como comenta José Peña Lastra, empresa del sector de la madera que cuenta con más de medio siglo de experiencia a sus espaldas, “el sector de la madera abarca mucho más que los muebles o los suelos que se ven a simple vista. La madera es, ha sido y será siempre uno de los materiales de construcción más sostenibles, de ahí que muchas Comunidades Autónomas promocionen su uso para lograr un mundo más sostenible y saludable”.
De hecho, y pese al complicado período vivido durante la primera mitad del año debido al coronavirus, los datos del Informe de Coyuntura económica de julio, llevado a cabo por la Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción deja patente que el sector español exportó productos de madera para la construcción por valor superior a 354 millones de euros, siendo los productos más demandados los tableros de fibra, de partículas y también los contrachapados.
Pero no solo eso, sino que las cifras globales de 2019, proporcionadas por la Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera, muestran un aumento del 4% en la importación de madera y derivados, sin incluir muebles, lo que supone más de 1.440 millones de euros, siendo la madera aserrada el producto más importado.
“Dentro de la madera aserrada, lo más demandado son las maderas procedentes de coníferas, especialmente de pino, tras ellas se sitúan las que proceden de frondosas, a la cabeza de las cuales se sitúa la del roble, y por último las maderas tropicales, cada vez más demandadas”.