Faconauto ha advertido que será complicado ver de nuevo en el último tramo del año crecimientos de las matriculaciones, principalmente porque la demanda embalsada durante el estado de alarma ya se ha materializado. El sector, ha indicado, no podrá superar este ejercicio el parón de ventas provocado por la pandemia, y el mercado caerá un 32%, con 853.000 unidades. La caída, sostiene la patronal, se hubiera acercado al 40% sin la influencia positiva del Plan Renove 2020.
“La puesta en marcha ha sido vital para recuperar un mercado que había desaparecido y que ahora casi ha vuelto a las cifras del año pasado. Además, hay otros dos aspectos que están influyendo positivamente: por un lado, el buen trabajo que están haciendo marcas y concesionarios para movilizar una demanda que estaba retenida, con esfuerzos promocionales importantes, y por otro el hecho de que el vehículo privado en posesión vuelve a ser prioritario para los españoles, que lo sienten como una continuación de su casa. Eso sí, nos espera un último trimestre del año con mucha incertidumbre, muy mediatizado por la evolución de la pandemia y por la evolución de otros sectores productivos”, ha dicho el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez.
Este comportamiento del sector ha propiciado que el 90% de las plantillas de los concesionarios que estaban en ERTE hayan vuelto de nuevo a sus puestos de trabajo. Al respecto, Faconauto ha indicado que los ERTE, en la situación actual, deben todavía ser un mecanismo con posibilidad de estar abierto por si hay un cierre total o parcial.
Normativa CAFE
Faconauto predice que el mercado se recuperará el año que viene, cuando crecerá un 24%, volviendo a superar el millón de matriculaciones y quedándose un poco por debajo de las cifras del ejercicio 2019.
Durante la jornada también se ha dado una previsión de cómo cerrarán las emisiones medias de CO2 de los vehículos matriculados este año, que se quedarán en 113 gramos de CO2 kilómetro recorrido, lo que supondrá un descenso de cinco puntos con respecto al ejercicio anterior, pero que será insuficiente para que nuestro mercado llegue a los 95 gramos de CO2 exigidos por la normativa CAFE de la Unión Europea.
Este descenso se deberá sobre todo a la irrupción de los modelos mild hybrid, que coparán este año el 3,7% de las matriculaciones, y por la aportación de los híbridos, el 10,3% del total.
Por su parte, los eléctricos, pese a que avanzan, sólo supondrán sólo el 1,4% del mercado.
“Las marcas están trasladando la responsabilidad de cumplir la normativa CAFE a los concesionarios, que están automatriculando coches que no tienen suficiente demanda en la actualidad. Me refiero sobre todo a los vehículos eléctricos, que se están matriculando pero que en gran medida se acumulan en nuestras campas. Los fabricantes han tenido desde 2010 para cumplir con los objetivos europeos, y ahora no vamos a permitir que los concesionarios soporten esa presión”, ha indicado Gerardo Pérez.