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Económicamente, ¿qué tipo de andamio es el más recomendable?

MUCHAS ALTERNATIVAS

· Tarde o temprano todas las empresas acaban requiriendo un andamio para llevar a cabo ciertas labores: construcción, mantenimiento, pintura y un largo etcétera. Antaño no existían demasiadas alternativas, por lo que prácticamente había que conformarse con la compañía que prestase sus servicios en la provincia en cuestión. Por suerte, la situación ha cambiado drásticamente con el paso del tiempo

Redacción | Jueves 24 de septiembre de 2020
Así lo demuestra tanto el alquiler como la venta de andamios que están disponibles aquí. Al tratarse de un servicio especializado y con mucha experiencia, puede ser solicitado desde cualquier punto del país. Por ende, hoy en día todo usuario se ve capaz de encontrar un andamio que resulte idóneo para su negocio.

En términos económicos puede llegar a haber una notable diferencia entre optar por unos andamios u otros. Es habitual que este mundillo sea desconocido por la mayoría de empresarios. ¿Es tu caso? Entonces presta atención a las siguientes claves para que la inversión merezca la pena.

Material

Tal como sucede en otros ámbitos, en el sector de los andamios un material destaca por encima de los demás. Nos referimos al aluminio. Aunque no es de los más baratos, la relación calidad-precio de un andamio de este tipo es sobresaliente.

De hecho, los expertos son los que más suelen recomendar. Ello no sorprende teniendo en cuenta las ventajas que proporciona un andamio de aluminio. Aunque todas ellas son importantes, nos centraremos en una a la que toda empresa debería darle la trascendencia que merece.

Efectivamente, hablamos de la seguridad. Cualquier trabajador que se suba a una de estas estructuras lo aprecia desde el primer instante. Y es que la estabilidad es superior a la que ofrecen el resto de alternativas.

Ser tan seguro también viene dado por lo resistente que es a la intemperie. Sí, algunos andamios se montan en instalaciones de carácter interior, pero la inmensa mayoría de ellos van emplazados en zonas exteriores. Así pues, el aluminio es idóneo para no acusar desde el paso del tiempo hasta las posibles inclemencias meteorológicas.

Montar y desmontar

La primera vez que una empresa pide presupuesto para disponer temporalmente de un andamio, lo que más suele sorprender es el precio de la mano de obra. Es decir, el coste asociado al montaje del conjunto y posterior desmontaje con tal de que pueda ser reutilizado para otros fines.

Nuevamente conviene establecer una comparación con tiempos pasados. Y es que antaño se requerían herramientas un tanto complejas para ensamblar las diversas piezas y posteriormente desacoplarlas. Todo lo contrario sucede en pleno 2020.

Precisamente los andamios de aluminio también se caracterizan por ser muy fáciles de montar. Incluso los de considerables dimensiones proceden a ser montados en tan solo una o dos jornadas.

Más allá del tiempo, los presupuestos no suben en exceso por otro motivo de suma trascendencia: dos trabajadores bastan para dar pie al montaje de la estructura. Por supuesto, el futuro desmontaje de la misma también requiere la misma cifra de empleados.

Al no tener que hacer frente a tres o más nóminas, el precio final a abonar no es en absoluto caro. De hecho, numerosas empresas se sorprenden positivamente al ver la cifra definitiva y comprobar que no tendrán que realizar un gran esfuerzo económico para sufragarla.

Pero, ¿qué sucede durante el transcurso de las labores? Sean de mantenimiento, construcción u otra índole, es frecuente el hecho de tener que tratar con varias alturas. Por suerte, los andamios de aluminio son fácilmente desplazables.

Antaño era habitual que el presupuesto inicial acabara disparándose debido a la excesiva pérdida de tiempo –y, en consecuencia, el aumento de jornadas laborales destinadas al proyecto en cuestión–. Hoy en día se produce la situación contraria. Al tratarse de un conjunto bastante ligero, es posible moverlo en un abrir y cerrar de ojos.

Alternativas de segunda mano

No todas las empresas pueden optar por un andamio completamente nuevo y del mejor material del mercado. Si cuentas con una PYME u otro negocio cuyo presupuesto es limitado, tienes a tu disposición una alternativa muy a tener en cuenta.

La segunda mano lleva años muy presente en el sector de los andamios, especialmente en lo que se refiere a los alquileres. Lo que más destaca de ellos, obviando su atractivo precio, es la versatilidad que destilan.

Este tipo de andamios son utilizables para toda clase de proyectos que una empresa tenga en mente. Al optar por una compañía con una dilatada trayectoria a sus espaldas, contará con un amplio abanico entre el que poder elegir la unidad idónea.

La rentabilidad es máxima, por supuesto sin renunciar a la seguridad, la cual está al mismo nivel de excelencia en comparación con otras alternativas. Ello es fruto de las revisiones que son llevadas a cabo, lo cual se suma a la oportuna homologación para trasladar a los clientes una impagable sensación de tranquilidad y confianza.