Ya sea si trabajamos de forma presencial o bien teletrabajamos, la pandemia del Covid-19 ha cambiado nuestro entorno laboral y nuestra forma de trabajar. Unas modificaciones que estarán largo tiempo con nosotros y que algunos expertos señalan que han llegado para quedarse. No obstante, no todo es negativo en este nuevo escenario y es que hay puntos positivos como la flexibilidad laboral, la conciliación, reducción de gastos o una mayor productividad. Todo ello se puede conseguir si conseguimos gestionar el estrés con la ayuda de estas recomendaciones de SumaCRM, la empresa especializada en CRM para pymes y empresas:
Más vale prevenir que curar. Tal y como reza este refrán popular, las empresas deben reforzar su compromiso con los empleados, seguir trabajando en su motivación y respetar su horario laboral. Trabajar en remoto no es trabajar menos horas. Muchas veces es incluso más para llegar a objetivos. Trabajar en remoto es trabajar desde donde se quiera para así poder conciliar la vida laboral y personal, y con ello ser más feliz y productivo. Sin embargo, el remoto no es un ‘24/7’ y es que fijar un horario contribuirá a reforzar la salud mental evitando todo tipo de trastornos. Y es que uno de los grandes problemas del entorno laboral es que la desconexión digital tan necesaria apenas se aplica con el teletrabajo.
La planificación es clave. Desde la consultora americana McKinsey señalan que los trabajadores dedican el 65% del tiempo a contestar emails, llamadas o estar en reuniones, lo que implica que se destine la mitad del tiempo a tareas rutinarias y tan sólo el 50% pueda dedicarse a realizar el trabajo en sí. Es por ello por lo que una planificación y un calendario detallado ayudará al trabajador a centrarse primero en las tareas importantes y luego en la gestión de las secundarias, aumentado así su satisfacción personal y dejando de lado esa sensación de no avanzar que genera ansiedad y frustración.
Sin distracciones que arruinen la productividad. El problema de la productividad no radica en los distractores a los que está expuesto el trabajador diariamente, sino en las herramientas de productividad que pone la empresa a disposición de sus trabajadores. Un CRM contiene toda la información y conversaciones (emails, llamadas o reuniones) con un cliente en una misma ficha compartida por toda la empresa lo que reduce las búsquedas en emails o documentos y disminuye el número de llamadas o reuniones para recabar información. Esta practicidad ha hecho que en España haya crecido el uso de esta herramienta. Un CRM puede ayudar a aumentar la productividad de una empresa hasta en un 50%, y puede hacer que los trabajadores descarguen toda la información en él sin tener que frenar su ritmo de trabajo de forma constante.
Ceremonias en vez de reuniones. La gran mayoría de las reuniones son para volver a poner a todo el mundo en el mismo barco o bien para mejorar procesos. Una de las soluciones para evitar que estas reuniones se conviertan en algo tedioso y de larga duración es haciendo ‘ceremonias’ de metodologías ágiles. Como por ejemplo Daily Standups, una reunión diaria de sólo 15 minutos y en la que cada persona responde tres preguntas: ¿qué hice ayer?; ¿qué voy a hacer hoy?; ¿qué me bloquea? Gracias a esta ceremonia todo el mundo está en el mismo barco.
Comunicar, comunicar y comunicar. La clave de trabajar en remoto es comunicar. La solución para hacerlo sin interrupciones es utilizar herramientas de chat y esperar a que la gente responda cuando pueda. Una herramienta para ellos es Teams ya que, además de chats individuales, puedes crear grupos que son geniales para que todo el mundo tenga el feeling de la empresa y así se sientan parte del grupo.
Está claro que esta nueva normalidad ha venido a remover todos los aspectos vitales y profesionales, pero como Albert Einstein dijo: ‘En medio de la dificultad, reside la oportunidad’.
Como empresas debemos salir reforzados ante esta crisis, abriendo los ojos ante nuevas formas de hacer negocios y, sobre todo, cuidando a nuestros equipos de trabajo facilitándoles así toda la ayuda que necesiten”, explica Tomás Santoro.