El billete verde abre la sesión europea en rojo frente a las monedas del G10, con el refugio japonés como única excepción de esta narrativa. La divisa se debilita después de una jornada en positivo frente a todos sus rivales, en línea con la apertura alcista de los futuros europeos y el cierre en máximos históricos del índice bursátil norteamericano S&P500 en la jornada de ayer. La señal clave para la operativa laxa del mercado llega con el anuncio de una nueva propuesta de estímulo fiscal puesta sobre la mesa por el Secretario del Tesoro Steven Mnuchin. El paquete, de $916 mil millones, cuenta con el apoyo de la Casa Blanca, y ambos líderes republicanos del parlamento Mitch McConnell y Kevin McCarthy.
La propuesta supera el plan concebido previamente en las conversaciones bipartidistas, de $908 mil millones, y también hace las paces con temas conflictivos como las ayudas estatales y las garantías de responsabilidad para los negocios. Sin embargo, la líder demócrata Nancy Pelosi continúa poniendo pegas a la propuesta, criticando que el programa carece de los beneficios al desempleo suplementarios que concibe el partido azul, de unos $300 semanales. En su lugar, el plan de la Casa Blanca ofrece una factura de estímulo de $600 por adulto. Aunque algunos temas quedan pendientes en la agenda fiscal, la nueva propuesta pone al Congreso a un paso más cerca de aprobar la nueva ronda de ayudas. El dólar podría continuar debilitándose si estos riesgos quedan despejados de camino al final de año, aunque la tensión entre ambos partidos aun alimenta la incertidumbre en los mercados.
La operativa a corto plazo de la libra parece estar fuertemente ligada al resultado de una cena entre Boris Johnson y Ursula von der Leyen esta noche, después de que la divisa recuperara algunas de las pérdidas de esta semana ayer y durante la noche. Las conversaciones entre los equipos negociadores de la UE y el Reino Unido parecen haber llegado al final por ahora, siendo necesario un compromiso político para poner en marcha las negociaciones en este punto. El máximo representante de la UE, Michel Barnier, se mostró inusualmente pesimista sobre las posibilidades de éxito de un acuerdo en los comentarios de ayer, diciendo que ahora eran «muy escasas». Boris Johnson y Ursula von der Leyen parecen poner un bajo perfil al encuentro de esta noche, pero los titulares mediáticos se encargarán de conducir la operativa de la libra durante el resto de la sesión.
El peso mexicano gana terreno en la canasta de monedas emergentes, después de operar con tono mixto tras la incertidumbre de las negociaciones fiscales en los EE.UU. La nueva propuesta de la Casa Blanca parece favorable a la dinámica alcista de la moneda azteca, que opera esta mañana cerca de los máximos desde inicios de marzo frente al dólar. Otro centro de atención en el día estará enfocado en la publicación de las cifras de inflación de noviembre, que deberían señalar una ralentización del crecimiento de los precios hacia finales del año en la economía mexicana. Los datos serán moderadamente alentadores para el peso mexicano, al confirmar la senda esperada por el Banco de México e invitar a posibles recortes adicionales de los tipos de interés. Con un panorama fiscal doméstico restringido, la política monetaria se erige como la principal fuente de estímulo económico para hacer frente a la crisis de la pandemia. El consenso de expertos de Bloomberg estima una lectura anual de inflación general de 3,41%, de 4,09% a finales de octubre, lo que devolvería al indicador al rango objetivo de Banxico de +/- un punto porcentual alrededor de la meta del 3%.