Asimismo, aunque el partido demócrata en general, es bastante moderado, esta victoria también podría implicar una subida de impuestos para las empresas, sobre todo, para las grandes tecnológicas. No obstante, ahora mismo un cambio radical de las políticas parece poco probable. Además, Estados Unidos para ganar la carrera tecnológica a China, necesita de las grandes corporaciones de este sector.
En cuanto a la recuperación económica estadounidense, su economía sigue lejos de llegar a los niveles previos a la crisis y la recuperación total aún no se vislumbra.