En el corto plazo, en cambio, el ciclo bajista del dólar encuentra pocos obstáculos, a pesar de la sólida política reflacionaria que plantea la administración entrante. La razón por la cual los rendimientos de los bonos del Tesoro o el dólar no se dispararon con las declaraciones de Yellen es la Reserva Federal. Comentarios recientes de Jerome Powell confirman que el banco será una pieza clave en el mantenimiento de los bajos costos de financiamiento, a través de una política monetaria ampliamente expansiva al ritmo de la política fiscal. Por su parte, la nueva Secretaria del Tesoro parece paciente ante un dólar en declive, en tanto esta sea la operativa comandada por las fuerzas del mercado. Esta postura despeja especulaciones relacionadas con una posible acción proactiva del gobierno sobre el dólar y consolida nuestros pronósticos bajistas para la moneda durante el presente año.
En balance, Yellen podría ser una pieza clave para la recuperación de la economía. En adición a su notorio ímpetu hacia una política fiscal contracíclica, la respetada experiencia de Yellen podría facilitar la coordinación bipartidista para orientar los esfuerzos de estímulo. Aunque los demócratas enfrentan un mandato con amplio apoyo en el Congreso, la figura de Yellen también podría ganar confianza entre algunos republicanos en temas cruciales de la agenda. Otros comentarios de Yellen referidos a la reforma de la política de impuestos a grandes corporaciones, el cambio climático, los usos y sostenibilidad del gasto público, etc, quedarán pendientes para los próximos meses. De momento, el mercado parece relajado con el liderazgo de Yellen frente a la política fiscal norteamericana, mientras la mayor economía del mundo se recupera de la pandemia.