· Los datos económicos que van publicándose desde que comenzara este nuevo 2021 no son nada optimistas
Redacción | Martes 26 de enero de 2021
La presión económica a la que están sometidas las familias empieza a dejar entrever una capacidad de endeudamiento que, en algunos casos, no es capaz de soportar los gastos comunes.
“Hay muchas familias que, por la situación laboral actual, no son capaces de llegar a final de mes como antes. De hecho, el teletrabajo ha traído también una nueva realidad en los domicilios, con lo que es necesario no solo añadir a la partida de gastos cierto mobiliario y tecnología que responda a las necesidades de trabajar o estudiar desde casa y que cubra el incremento en la factura de los suministros básicos como luz, calefacción, agua e incluso compra” explican algunos expertos en economía.
Ante esto, se está viendo una nueva tendencia crediticia que busca conseguir complementar los ingresos mensuales para vivir con cierta holgura añadida el pago de las facturas.
Sin embargo, ante esto, existe un riesgo: acabar incluido en algún fichero Rai y Asnef.
De ahí que haya que seguir unas recomendaciones para no ver cómo el nombre acaba en un fichero de morosos, complicando en el medio y largo plazo cualquier necesidad crediticia.
Consejos antes de pedir un préstamo
Echar bien las cuentas: no se trata de pedir por pedir, sino de considerar qué dinero se necesita de verdad para que a este no se añadan más intereses. Hay que tener en cuenta que pedir un préstamo, hoy en día, no es complicado. Tanto las entidades bancarias como algunas financieras están recogiendo el guante y permitiendo cierto nivel de endeudamiento a las familias.
Buscar unas condiciones óptimas: tanto en plazo de devolución como en intereses. Aunque la prisa puede ser mala consejera, es necesario saber si se podrá responder en tiempo y forma por lo que se pide para evitar problemas añadidod.
En caso de no poder hacer frente, será necesario buscar vías de capitalizar o renegociar las condiciones antes de acabar en un problema de impago y ser parte de los ficheros de morosos, lo que repercutirá en un futuro cuando se necesite buscar cualquier otro tipo de vía de financiación para cualquier proyecto.
Asesorarse: es vital contar con alguien capaz de asesorar en el momento complicado cuáles son las salidas más viables y menos problemáticas. La venta de ciertos enseres podría ayudar al bache sin necesitar, por ejemplo, solicitar créditos cuando los importes que se necesitan no son altos.
Evitar, en la medida de lo posible, avalistas. Pueden acabar trayendo problemas innecesarios a la persona que, de buena fe, trata de ayudar.