Ante un escenario así es importante intentar protegerse para que, si tu eres a la persona que adeudan dinero, te afecte lo mínimo posible y consigas finalmente cobrar el dinero que te corresponde: ya sea simplemente cobrar facturas o recibir el dinero del alquiler de tu vivienda, entre otros. Para ello hay diversas opciones que, a continuación, detallamos.
Cada vez son más las personas que, ante un escenario adverso y sin salida aparente próxima, optan por incluir la cobertura frente al impago de alquiler en los seguros de alquiler que se recogen en los de hogar. Se trata de una opción que supone un coste muy pequeño y que, sin embargo, garantizará que siempre recibas el pago de la mensualidad por el alquiler de tu vivienda puesto que es la aseguradora la que responde en última instancia.
Si tienes una casa alquilada no esperes a tener problemas de ningún tipo con tu inquilino lo mejor que puedes hacer es intentar prevenir este tipo de situaciones y lograrás no tener preocupaciones innecesarias.
Lograr cobrar facturas a veces se convierte en una misión imposible. Los autónomos o empresas suelen vivir este tipo de situaciones con una frecuencia mucho mayor a la deseada pero hay ciertas recomendaciones que pueden evitar llegar a estas situaciones. Una de ellas es intentar cambiar la forma de pago, si en lugar de emitir un recibo de pago optas por la transferencia bancaria como alternativa puedes lograr mejores resultados.
Otro modo de hacerlo es ir emitiendo facturas a lo largo del proyecto que te permitan ir recibiendo parte del pago esperado por tu trabajo de manera gradual, de tal modo que irás recibiendo cargos pequeños. Así si ves que nunca ha habido ninguna incidencia de cobro podrás replantearte el método pero, por el momento y hasta ver un poco cómo va, tú irás recibiendo parte de tus honorarios y en caso de haber algún problema de impago el importe será menor.
Optar por un cuaderno tipo B2B es la mejor opción realmente para evitar un impago. Esto es así porque realmente es un recibo bancario en el que no hay opción de impago puesto que ambas partes lo firman en el banco y aquí no existe la posibilidad de devolver un recibo como sí ocurre con otro tipo de cargos bancarios que se efectúan y que pueden devolverse precisamente hasta dos meses después de su pago.
El proceso judicial monitorio es una opción a la que se puede acudir cuando, tras solicitar a la persona que nos debe las facturas o los pagos su abono pertinente, no ha servido de nada. Es un sistema que permite el cobro de deudas ya seas una empresa, autónomo, un particulares, un propietarios al que le deben el alquiler o una comunidades de vecinos, todo ello de manera rápida y muy sencilla.
Es especialmente útil en el caso del impago de deudas pequeñas y para llevarlo a cabo lo mejor es recurrir a la ayuda de expertos en el sector como es el caso de Cobratis. En cualquier caso, para comenzar con el procedimiento en cuestión será necesario mandar un burofax al deudor. También se deberá enviar la certificación pertinente con el importe de la factura que tiene pendiente de pago, según se recoge en la Ley 7/2001 de Enjuiciamiento Civil.
Para ello además habrá que rellenar un formulario con datos como el nombre y el domicilio tanto de la persona a la que le deben dinero como del deudor y también se debe indicar la cantidad que se le reclama. La persona que debe el dinero tendrá un plazo de 20 días a partir de ese momento para abonar el dinero que tiene pendiente. En caso de que lo haga se archivará el proceso judicial. A través de este procedimiento se pueden reclamar deudas pendientes de hasta un plazo de 5 años.