Entre otras tantas, la OMS ha establecido la estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud. Esta estrategia, que tiene como principales pautas la práctica de actividad física de forma regular y llevar una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras, ha sido revisada recientemente, incrementándose el tiempo semanal que se debe dedicar al ejercicio, quizá motivado por el acusado sedentarismo de la sociedad actual.
Pese a que se habla mucho de la dieta mediterránea, España es un país carnívoro, aunque, lo cierto es que en los últimos años se ha incrementado notablemente el número de vegetarianos y veganos, una tendencia al alza en gran parte de los países.
Al hablar de frutas y hortalizas pocos son los que llegan más allá de las clásicas manzanas, peras, naranjas, tomates, brécol, pimientos, calabacines o berenjenas, por mencionar algunos de los más conocidos. Sin embargo, y tal y como comentan desde El Sol, mayoristas de frutas y verduras, “a las clásicas frutas y verduras han venido a sumarse un sinfín de posibilidades entre las que destacan los germinados, las algas, los hongos, las miniverduras, los microbrotes, las hojas y las flores comestibles y cristalizadas. Todos ellos muy utilizados en la alta cocina de nuestro país, pero también en los fogones de tantos anónimos que han hecho de ellos el ingrediente principal de su menú. Un menú en el que tampoco deben faltar los frutos secos”.
Puede que este sea un buen momento para experimentar en la cocina y probar cosas nuevas, ¿te atreves?