Los titulares sobre las tensiones sobre el Brexit y las preocupaciones de los principales asesores médicos sobre el virus no fueron suficientes para derribar la operativa de la libra, que reportó ayer el mejor desempeño frente al dólar entre sus pares del G10. El gobierno británico rechazó la acusación de la Unión Europea de bloquear las exportaciones de vacunas, una discusión que marca una escalada en las tensiones bilaterales desde la salida británica del bloque. El tema se discutirá más a fondo hoy, mientras que el Brexit y el Protocolo de Irlanda del Norte también permanecen en el centro de atención. Mientras tanto, el Asesor Científico Patrick Vallance comentó sobre la situación del virus diciendo que «todo apunta en la dirección correcta» pero «ciertamente no estamos fuera de peligro todavía, incluso en esta ola», enfatizando la necesidad de una relajación lenta y gradual de las medidas de cierre. Con el calendario prácticamente en blanco para el Reino Unido hoy, la atención se centra en las relaciones entre el Reino Unido y la UE, mientras que los operadores de divisas observan además la votación final del paquete de estímulos fiscales en los EE.UU.
El peso mexicano avanzó cerca de un 2% frente al dólar en la operativa intra-día, motivado por una dinámica generalmente más débil del billete verde. En el ámbito doméstico, por su parte, las cifras de inflación publicadas en el día añadieron impulso a la moneda azteca, imprimiendo datos ligeramente más sólidos de lo esperado. La inflación general se aceleró a 3,76% a finales de febrero, de una lectura de 3,54% el mes anterior. El movimiento estuvo principalmente motivado por el crecimiento de los precios de los energéticos, disparando el índice de precios de los productores a 6,75%, en máximos desde 2018. En relación al componente subyacente, en cambio, el avance fue poco significativo, a 3,87% de 3,84% previo, lo que apuntala el estancamiento del componente más estable de la inflación dentro del rango meta del Banco Central. Sin embargo, el avance de la lectura general fue recibido por los inversores como una señal de precaución para la política monetaria, frente a un panorama inflacionario que apunta al alza. En este contexto, Banxico tendría espacio para defender una postura de política conservadora y poner una pausa a sucesivos recortes de los tipos. El peso opera hoy en positivo sobre la aprobación del paquete de estímulos fiscales en los EE.UU. La OECD señaló que los estímulos norteamericanos añadirían cerca de un punto porcentual al crecimiento mexicano este año, que se proyecta ahora sobre el 4,5%, de un 3,6% previsto previamente por la institución.