¿Dónde se realiza, entonces, la facturación de este tipo de producto en la Unión Europa?
Principalmente en tres países: Alemania, Holanda e Italia. Todos ellos, desde sus marcos legales, permiten la compra venta de CBD para fines medicinales, lo que les hace llegar a registrar récords de facturación final cada año desde que lo aprobaran. Aun así, sigue lejos de la facturación que vive este sector en Estados Unidos. Tanto que prácticamente no se llegan a la mitad de un solo estado americano en el que esté legalizado.
“El día que los gobiernos sean conscientes de las posibilidades que tiene este sector, será un avance tanto para los pacientes como para la economía. Actualmente, en los países como Italia que importan la planta y es en las farmacias donde formulan y regulan a cada paciente la dosis recetada, son muchos los agentes que salen beneficiados con ellos. Pero el primero, las arcas del propio país con su imposición fiscal” explican algunos expertos.
De hecho, son muchas las voces que, en el contexto de volatilidad de mercados, están recomendando a muchos inversores comenzar a apostar por empresas del sector que estén empezando y que necesiten el empujón que los lleve a ser referente a nivel internacional como ocurre con El cannabidiol.
“La gente piensa solo en fármaco, pero la industria, el sector textil o incluso la alimentación podrían incluir entre sus figuras el cáñamo, al que tradicionalmente se ha usado también como parte de las formulaciones veterinarias” comentan, “es un mundo empresarial por el que apostar porque puede ser uno de los grandes booms de los próximos años. Hay que tener en cuenta cifras como las de 2019 en las que se facturaron más de 13000 millones de dólares”.