El índice DXY del dólar abre la semana al alza, en línea con el incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro. Los rendimientos a 10 años operan por encima del 1,60% esta mañana, animados por crecientes expectativas de inflación tras el anuncio del paquete de estímulos fiscales y perspectivas económicas favorables. Las acciones del sector tecnológico en particular han comenzado a mostrar señales de mercado bajista, descontando temores de que la Fed comience a subir los tipos de interés antes de tiempo. El mapa de los votos de los miembros del Comité de Política Monetaria sobre la trayectoria de los tipos de interés, que será actualizado esta semana, será el centro de atención en la presentación de la Fed el próximo miércoles. La víspera de la reunión ya desata una frenética actividad en el mercado de renta fija norteamericano, traduciéndose con fuerza en el billete verde. Previo a la reunión de la Fed, la publicación de las ventas minoristas el martes podría insertar una notable volatilidad en estos mercados. La entrega de nuevos cheques y programas de estímulo podría disparar las ventas, poniendo sobre la mesa nuevamente la discusión sobre el repunte inflacionario en la economía norteamericana.
La libra esterlina está flotando al alza frente al dólar en la sesión de hoy, pero el movimiento es solo marginal en comparación a la caída de medio punto porcentual el pasado viernes. El aumento de los rendimientos norteamericanos presiona nuevamente a la cesta de monedas del G10, pero el ajuste de la rentabilidad de los gilt limita el impacto sobre la libra. Esta semana, la atención se centra en el Banco de Inglaterra, que anunciará su última decisión de política el jueves. El banco central se ha abstenido de comentar demasiado sobre el aumento de los rendimientos globales y domésticos, a diferencia de su homólogo europeo BCE que aumentará “significativamente” el ritmo de las compras de bonos para frena el impulso de los rendimientos. El consenso de expertos no espera movimientos similares del Banco de Inglaterra, que deberá mantener sus compras en 4,4 mil millones de libras por semana. Sin embargo, las actas de la reunión podrían resultar más interesantes para los inversores, con una marcada división en el comité de política monetaria sobre las perspectivas de inflación y consumo durante el horizonte de pronóstico.
El peso mexicano opera al alza frente a sus principales rivales esta mañana, a pesar de que la cesta de monedas emergentes reacciona con tono mixto al impulso a los rendimientos de renta fija norteamericana y el dólar. El avance del peso se acopla al impulso del rand sudafricano tras el reporte de datos económicos mejor de lo esperado en China, donde la producción industrial avanzó un 35,1% en lo que va de año y las ventas minoristas, un 33,8%. El movimiento en el peso mexicano también se alinea con recientes declaraciones del gobernador del Banco de México, quien indicó que los estímulos fiscales norteamericanos traerán crecimiento a la economía mexicana, pero también ejercen presiones alcistas sobre los tipos de interés y las tasas de cambio. De una retórica conservadora previamente, estos comentarios cementan confianza de que el ciclo expansivo de Banxico podría haber llegado a su fin, mientras que la evolución del perfil inflacionario alcista de los EE.UU. será monitoreado de cerca. El calendario económico ofrece pocos resultados esta semana, por lo que la reunión de la Fed podría concentrar la mayor actividad de los próximos días para el peso.