Para Alexandra González, directora de Incubadora Despegue, el árbol a escoger sería el ideal para obtener una buena sombra, y el camino, el que estuviera más despejado y claro en su horizonte. Tal analogía hace referencia al gran y competitivo mundo de Internet, y cómo las pequeñas y medianas empresas, así como los emprendedores, pueden sobresalir en un mercado tan diverso, para posicionarse y ser más visibles que el resto, y conseguir aumentar sus ventas.
La nueva realidad que dramatiza Alexandra en
Ante tal escenario, el desafío de las empresas emergentes, así como de las que tienen años en el mercado convencional, es transformar la manera cómo se muestran ante su público objetivo, con ideas innovadoras y atractivas, sin dejar de lado la especial atención que hay que poner a los procesos de creación y fabricación de productos, atención al cliente y servicios.
Incubadora Despegue es una agencia de marketing digital cuya misión es transformar los negocios de las Pymes de España, empoderando a las mismas con la gestión de herramientas y estrategias de la publicidad, siendo un punto de apoyo activo para que los empresarios dependientes pasen a ser interdependientes, bajo una metodología de 4 meses donde ellos mismos puedan coger el control de sus estrategias de comercio digital.
¿Cómo pasar de empresarios dependientes a interdependientes?
De acuerdo a la realidad que se muestra en Incubadora Despegue Youtube, se deben llevar a cabo varias fases del empresario con respecto al desarrollo del marketing digital.
Es el tipo de empresario que no tiene conocimientos sobre el marketing digital y delega toda la responsabilidad en agencias, gestores, community managers o en cualquier otra persona que parezca que puede ayudarle a resolver sus inquietudes, pero él mismo no tiene estrategias o seguridad en ello.
En esta fase se encuentran los empresarios que tienen los conocimientos, pero intentan hacerlo todo, desde aplicar estrategias SEO, crear contenido para sus plataformas, implementar campañas, etcétera. Es decir, tratan de abarcar todo, pero sin una inteligente inversión de tiempo.
En esta fase se encuentra el denominado empresario interdependiente, quien no es más que aquel que sabe lo que quiere y necesita para su negocio, tiene los conocimientos suficientes para establecer una estrategia, ha consolidado su ruta de ventas, y de esta forma, se siente cómodo delegando responsabilidades en terceros, pero con la confianza de saber que éstos lo están haciendo bien y teniendo el criterio suficiente para ello.
La agencia de Alexandra González, precisamente busca que todos los empresarios que entren en la incubadora se sitúen en la tercera fase. Para ella y su equipo de trabajo, tener una gran idea es muy importante, pero más determinante es tener la voluntad de llevarla a cabo y que sea tangible.
“Muchos se quedan en la idea, algunos terminan haciéndola realidad, pero pocos son los que realmente obtienen resultados exitosos”. Para ello es necesario contar con apoyo y una asesoría oportuna, se requiere de un impulso que permita aclarar ese horizonte (como el del camino escogido en la selva narrada al principio), para que una empresa sea visible ante el mercado tan competitivo, y a veces hasta hostil, como puede ser el sector de Internet y el mundo digital en general.
Entre los procesos que involucran una buena estrategia de consolidación de ventas, aparte de tener y ejecutar una “gran idea”, es necesario contar la misma con una historia interesante, desarrollar una propuesta atractiva y trabajar con la implementación de estrategias correctas para su posicionamiento, consolidación y fidelización.