La Reserva Federal sorprende ayer a los mercados con un mensaje más relajado de lo esperado, indicando que los tipos de interés no se moverán hasta el 2024. El banco se enfrentaba a una agresiva expectativa del mercado, que implícitamente descontaba varias subidas de tipos de interés en los próximos dos años. En cambio, Powell congeló estas previsiones en su comunicado de ayer, mientras mantuvo la típica vaguedad en relación a los parámetros específicos de la meta promedio de inflación del 2%. De esta forma, la Fed se cubre de la anticipación del mercado a la normalización de la política monetaria, previniendo un ajuste de las condiciones de financiamiento en la fase de recuperación de la economía. En una línea similar, Powell aclaró que las compras de bonos no serán reducidas en el corto plazo y que la Fed anunciará con antelación el momento en que planee desacelerar el ritmo de expansión cuantitativa. En contraste con un panorama macroeconómico impulsado por el rápido ritmo de vacunaciones y el paquete de estímulos fiscales de $1,9 billones, la Fed aún prevé un entorno inflacionario moderado. Con un pronóstico de 2,1% de la inflación para el 2023, solo marginalmente por encima de la meta, la Fed ancla las expectativas de política monetaria a la estancia actual, tranquilizando la frenética acción en el mercado de renta fija. El rendimiento de los bonos a 10 años, que había alcanzado un récord de más de un año en 1,68% antes de la presentación de la Fed, cayó rápidamente en línea con el dólar. Esta mañana, sin embargo, los mercados han sacado ventaja de estos giros, provocando correcciones alcistas nuevamente. A pesar de que el mensaje de la Fed podría afirmar la senda bajista del dólar en los próximos meses, el mercado de divisas probablemente permanecerá extremadamente volátil ante la evolución de los datos económicos.
La libra volvió a cobrar vida después del mensaje moderado de la Fed, con la atención de los inversores girándose a la presentación del Banco de Inglaterra hoy a las. La divisa cotiza sin cambios previo a la reunión, aun cuando los mercados esperan un mensaje relativamente más agresivo del Banco de Inglaterra. En comentarios recientes, el gobernado Bailey ha señalado la reducción natural del programa de expansión cuantitativa. En el contexto de crecimiento de los rendimientos de los gilts, este mensaje se distancia de la postura más proactiva de la Fed o el BCE en cuanto a la actividad en los mercados globales de renta fija, destacando al Banco de Inglaterra como uno de los más hawkish dentro del espacio del G10. Es probable que el banco mantenga alineada la ruta de política monetaria a las perspectivas favorables de recuperación económica, aunque también serán advertidos los riesgos a la baja que aún persisten. Sin conferencia de prensa posterior al anuncio de política en el día de hoy, los inversores tendrán que esperar a la publicación de las actas de la reunión para mayor detalle sobre la divergencia de opiniones del comité sobre la senda de inflación y crecimiento.
El peso mexicano tomó un respiro con el comunicado de la Fed ayer, retornando a los valores de mediados de febrero al cierre de la sesión. La postura moderada de la Fed devuelve atractivo a los mercados emergentes, al advertir calma en la operativa de los mercados libres de riesgo y, por tanto, incentivar la demanda por activos de mayor retorno relativo. Por su parte, la postura ultra-laxa de la Fed deja mayor margen de actuación a Banxico, que bajo esta guía de política podría mantener una postura favorable para la recuperación económica mexicana. El mensaje de la Fed soporta nuestra visión de una senda ascendente del peso a lo largo de este año. Esta noción está reforzada por una perspectiva económica favorable, impulsada por la inyección de amplios estímulos fiscales en los EE.UU. Sin embargo, el ritmo de vacunaciones domésticas y el incentivo a la inversión y consumo aún suponen riesgos notables en el panorama económico de México. Con la postura de la Fed puesta sobre la mesa, los mercados se preparan para la reunión de Banxico la próxima semana.