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¿Quién calibra la brújula de un empresario de éxito?

LA FIGURA DEL MENTOR

Los mandatarios de empresas como Disney, Google, Apple, Amazon, Facebook, o Starbucks comparten la figura de un mentor, cuyo trabajo se extiende a otros ámbitos

Redacción | Jueves 25 de marzo de 2021

No es una moda, el mentoring arraigó en la cultura empresarial norteamericana y se ha extendido al resto del mundo. En un entorno cada vez más especializado surge la incógnita de quién es capaz de ser el mentor de personajes tan especiales y, a menudo, disruptivos en el mundo empresarial. La evolución de la figura de mentor en los últimos años y su repercusión en casos de empresas de éxito fulgurante ha extendido su práctica a otros negocios y sectores, pero mantiene su influencia en las grandes empresas norteamericanas. El mentoring tenía una imagen casi de exclusividad entre elementos de la misma empresa, algo que se ha superado en los últimos tiempos. En la punta de lanza del mentoring en España para empresarios, directivos y otros mentores está David Sobrino, quien arroja algo de luz a una figura cada vez con más peso cuyo reflejo se ve en la elección de CEOs como el de Google, Sundar Pichai: especialista en gestionar grupos y proyectar la valía de los miembros determinantes en cada sección a su mando.



La extrema especialización es parte de la eficiencia que muestran muchos gigantes empresariales. El perfil de los máximos mandatarios ha ido evolucionando en las últimas décadas desde que en los 90 se estudiase, desarrollase y aplicara al ámbito empresarial el concepto de liderazgo. La figura del mentor está a la sombra de los CEOs más renombrados que suelen ejercer como algo más que un simples gestores en la cúspide del organigrama empresarial. Entramados tan complejos como Amazon, Disney, Starbucks o Google tienen o han tenido en la cúspide a personajes como Jeff Bezzos, Bob Iger, Howard Schultz y Kevin Johnson, o Larry Page y Sundar Pichai. Tipos altamente preparados en muchos aspectos, diferenciales en el ecosistema empresarial y que, además de ser sinónimo de éxito, tienen en común que se han desarrollado personalmente con, al menos, un mentor. Pero ¿quién es capaz de acompañar a gente de esta envergadura con su mentoring?

El mentoring ha arraigado tanto en la cultura empresarial norteamericana que ha sido algo muy habitual en las últimas décadas que miembros importantes en el escalafón de las empresas fueran mentores de personal de su propia compañía. Sirva como ejemplo el caso de Andy Jassy, futuro CEO de Amazon cuyo mentor es el propio Jeff Bezos que dejará el puesto con más responsabilidad en la compañía.

La revolución en el funcionamiento de las cúpulas empresariales

«Bennis y Campbell son dos ejemplos inapelables para entender el desarrollo del mentoring, incluso para el gran público», reconoce David Sobrino, mentor especializado precisamente en serlo de mentores, que añade: «Desde fuera se puede confundir con el coaching y es lógico. A Campbell le llamaban ‘coach’ porque era entrenador de fútbol en la universidad, pero su rol era más de mentor. El mentoring no está enfocado a los resultados en un área determinada, la relación entre personas es determinante y sus metas están a caballo entre el plano personal y profesional. Por ejemplo: potenciar a la persona, ayudar en el proceso de desarrollo personal y aportar herramientas de éxito o contactos son también parte del trabajo. Iger o Pichai son ejemplos de ejecutivos brillantes que en su día se guiaron por mentores y ahora ellos también son excelentes mentores».

Tal vez, el desaparecido Bill Campbell siga siendo una de las figuras más famosas entre los mentores. Quien empezara como entrenador del equipo de fútbol americano en su Universidad de Columbia, trabajó para Apple en los 80 y hasta poco antes de su fallecimiento en 2016 había sido mentor de las personas más importantes en Google, incluyendo a Larry Page o al actual CEO de la compañía, Sundar Pichai. Además, en su larga y brillante lista de personas de negocio a las que ha ayudado se pueden leer gente tan relevante como Jeff Bezos (Amazon), o Sheryl Sandberg (Facebook). Precisamente, la directora ejecutiva de operaciones de Facebook no sólo trabajó con Campbell. Entre sus mentores se encuentra el que fuese secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Larry Summers.

Pero, junto a Campbell, Warren Bennis es otro de los estudiosos que desarrolló el concepto de liderazgo y estuvo a la sombra de grandes empresarios, pensadores, deportistas (su “Predicar con el ejemplo” inspira a referentes como Pau Gasol) e incluso científicos durante su carrera. Howard Schultz (Starbucks) o el que fuese director de Comunicaciones de la Casa Blanca David Gergen son algunos de sus mentoreados. El caso de Bennis es particularmente inspirador, pero la evolución de los mentores en la parte alta de los escalafones empresariales sigue avanzando, optimizando herramientas, desarrollando teorías y recolectando experiencias para expandir las posibilidades de directivos cada vez mejor formados.

Mentoring de ida y vuelta: CEO de Disney, mentor de estrellas de la NBA

Y es que el CEO de Disney, Bob Iger es una persona influyente para tipos como Jack Dorsey (Twitter) o la estrella de la NBA Chris Paul. El éxito de Iger en la expansión de la empresa y su capacidad para solventar momentos complicados a nivel institucional para acabar sacando partido de lo que parecían debilidades le hacen uno de los CEO más efectivos de los últimos años. Iger tiene una lista de mentores en las que se pueden ver empresarios televisivos como Dan Burke, pero ha trabajado también con otros especialistas en mentoring. Ahora Iger es un reconocido mentor y entre la nómina de alumnos está la estrella de la NBA Chris Paul, quien, además de algunos proyectos empresariales, también es el presidente de la Asociación nacional norteamericana de jugadores de baloncesto (NBPA). El propio Paul reconocía el efecto de las enseñanzas de Iger en su faceta como director de la NBPA.

«No conozco a Chris Paul fuera de la cancha, es probable que no hable con su mentor de baloncesto, pero si le va bien con él, su ayuda tendrá efecto en todos los ámbitos de su vida. En el mentoring no sirve cualquier mentor para cualquier persona. No sólo tiene que ver con la formación o las herramientas que tenga el mentor, su capacidad para encajar en el pensamiento y la vida de su mentoreado son puntos muy importantes», indica David Sobrino, que prepara el primer tomo de la edición de lujo de su trilogía Ser mentor extraordinario, obra que saldrá a la luz con 100 piezas de coleccionista en edición de lujo -numeradas y firmadas por el autor- que se podrán adquirir previa entrevista de selección y tienen un precio de salida de 1.000 euros .

Google, ejemplo de la evolución a liderar grupos de líderes

Por su parte, Pichai, actual CEO de Google, también llegó a su actual puesto con un perfil en el que destacaba su capacidad de potenciar los grupos de trabajo en los que había estado dentro de la empresa. Su visión, sus cualidades, su gran preparación y una capacidad de liderazgo que le convertía en un mentor espléndido en potenciar a los gerentes de los diferentes equipos que coordinaba. Su perfil estaba avalado por un punto diferente al perfil de directivo de éxito que se mantenía a finales del siglo XX: gestor de grupo y no tiburón empresarial.

El mentoring no es un coto cerrado para antiguos directivos empresariales. Cada vez más especialistas se abren paso en las cúpulas de las empresas más señeras y desarrollan esta profesión para la que hay una exigencia grande en cuanto a preparación: «En mi caso hay una base académica en Psicología y más de una década de formación y trabajo continuo en este mundo tan específico y particular. He desarrollado programas para mentores de alto rendimiento, he estudiado con los mejores y sigo construyéndome. Si me pides una receta mágica o un manual para dedicarse a esto, no existe. Sí que hay herramientas que potencian las cualidades de cada uno y les indica el camino, aunque dicho así parece algo fácil y no lo es», explica Sobrino.

Lejos de las figura del triunfador solitario, los ejecutivos importantes tienen cada vez más claro que el concepto de mentor puede ser diferencial siempre y cuando se elija correctamente. No tener el mentor adecuado a menudo no sólo repercute en pérdida de tiempo y dinero.