¿Por qué los españoles suelen esconderse cuando necesitan dinero para hacer frente a una deuda? Según Deudafix, proveedor de insolvencia personal de más rápido crecimiento en España, a los españoles les cuesta expresar su mala situación económica y hablar sobre problemas financieros, en comparación con otros países europeos. Normalmente se recurre a pedir dinero a la familia o a prestamos rápidos cuando se tienen problemas de liquidez. Ante esta situación, la compañía apuesta por un cambio de mentalidad, ya que existen otras soluciones que ayudan a minimizar el problema o incluso erradicarlo. Como apuntan, está la Ley de la Segunda Oportunidad como una de las opciones para hacer frente a la deuda. Se trata de un proceso disponible para todos los ciudadanos y residentes españoles que permite cancelarlas o la reestructuración de las mismas.
Publicada en el BOE, la ley de segunda oportunidad o ley 25/2015, de 28 de julio, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social se trata de una ley dirigida a particulares o empresas autónomas que hayan adquirido deudas difíciles de quitar al haber alcanzado una situación crítica.
Con la actual crisis generada por el COVID-19, esta ley se ha convertido en una vía de salvación para muchas personas. Especialmente para los autónomos que han tenido que cerrar sus negocios en el último año al generar deuda y no poder hacer frente a ella. Y es que, según el INE, la pandemia se ha llevado más de 207.000 empresas y 323.000 autónomos. Y, desgraciadamente, la situación que se prevé es que esta cifra siga subiendo.
Según Deudafix, en 2020 les solicitaron esta medida 188 personas al día. En lo que va de 2021, son ya 241 personas diarias las que se han interesado por esta alternativa. El crecimiento es notable y se prevé que, en 2022, el crecimiento todavía sea mayor. Eso equivale a una deuda total de clientes bajo gestión de 224 M €, puntualiza proveedor de insolvencia personal, con una deuda media por cliente de 55K €.
Como señala María Petrache, abogada especializada en derecho concursal y mediadora en Deudafix “en Inglaterra se tramitan una media de 100.000 concursos de personas físicas anuales; en caso de que alcancemos esta cifra en España, el cambio legislativo y procedimental mediante una ampliación de las competencias de empresas como la nuestra sería la única solución para abarcar su gestión evitando un colapso administrativo y judicial”.
En España el proceso es lento, restringido por el uso de dos profesionales que, en más del 80 % de los casos, se resisten a implicarse. Ellos son el notario y el mediador que se seleccionan al azar en lugar de por el cliente. “Esta es la principal diferencia con el exitoso modelo inglés, donde el notario no está involucrado y los clientes eligen el administrador de quiebras y abogado, ahorrándole al cliente ya insolvente el coste de dos profesionales”, asegura Maria Petrache.
Como también detalla la experta de la empresa, Sandra López, la solución a este problema sería un cambio legislativo que permita aliviar las dificultades generadas por el aumento del volumen de las solicitudes para gestionar este mecanismo, así como, un cambio procedimental enfocado a reducir la necesidad de intervención del Notario en la fase extrajudicial o bien, más flexibilidad respecto a la elección por parte del cliente del Notario que considere, sin obligación de gestionarlo en aquellas Notarías pertenecientes a su domicilio. Esta opción a veces se convierte en un proceso largo. Para poder solucionar y hacer frente a las deudas hay que pasar por varios trámites. Por ello, Deudafix apuesta por ponerse en manos de expertos para informarte de primera mano de cada caso en particular. Si no se busca pronto una solución, miles de personas tendrán bloqueado el acceso a una ley que les puede ayudar a empezar de cero una nueva vida, debido simplemente, a que los intereses económicos de algunos notarios, están por encima del servicio público que están obligados a ofrecer.