El billete verde disfrutó de una breve operativa alcista tras la publicación de las actas de la Fed, que fue revertida rápidamente en la sesión de ayer por todos sus pares de la cesta de monedas G10. La divisa vuelve a estabilizarse hoy, operando con tono mixto entre sus principales rivales. En general, el mercado sigue siendo escéptico de que las últimas actas del FOMC se traduzcan en algún cambio significativo en la narrativa actual sobre política monetaria, a juzgar por los débiles movimientos en el mercado de renta fija. Los datos del mercado laboral publicados ayer dieron cuenta de un panorama mixto, que se añade a la precaución advertida por el consenso de la Fed. Por una parte, en la semana que cerró el 15 de mayo, las nuevas solicitudes de ayudas por desempleo se redujeron por tercera semana consecutiva, superando las expectativas del mercado en esta ocasión. Sin embargo, las solicitudes continuantes aumentaron en esa semana, lo que indica también una persistencia en los actuales patrones de desempleo. Ante este panorama, el mercado tendrá que esperar por señales más firmes sobre el inicio de la reducción de los estímulos de la Fed, que aún no parece inminente. Hoy Kaplan, Bostic y Barkin de la Reserva Federal se presentan a las cámaras, justo antes del discurso de Daly sobre la dinámica salarial.
La libra se somete esta mañana a un entorno de riesgo desfavorables tras conocerse que el número de infecciones con la variante india del virus se ha más que duplicado por segunda semana consecutiva. La evolución de esta cepa en el país resulta a todas luces preocupante para las autoridades, quienes de momento no pueden asegurar que la fase final de reapertura prevista para el 21 de junio pueda llevarse adelante. En el frente de los datos, las ventas minoristas de abril llegaron en más del doble de las expectativas, con un crecimiento de 9.2% en relación a marzo. Esta medida refleja el impulso que imprimen las iniciativas de reapertura al restablecimiento de las compras, aunque la libra no reaccionó con demasiada fuerza a los datos positivos. Esto se debe en gran parte a que era de esperar un aumento en el consumo una vez que se suavizaran las medidas de bloqueo y porque datos de alta frecuencia ya habían confirmado el repunte del consumo. Los datos preliminares del PMI para mayo, podrían venir al rescate de la libra, con expectativas de que el PMI de servicios aumente considerablemente a medida que se avizoran mejores perspectivas en el sector.
El peso mexicano registró modestos avances en el día de ayer, logrando defender una resistencia clave en la operativa frente al dólar al cierre de la semana. La narrativa de la divisa en las últimas jornadas ha reflejado un entorno de riesgos mixtos, donde las perspectivas de inflación y las tendencias más generales del dólar ocupan un papel fundamental. El contexto doméstico ofrece un soporte considerable a la moneda azteca, con la pausa del ciclo expansivo de la política monetaria aportando un mayor atractivo de carry trade a la divisa. Por su parte, México gana atención internacional en el frente de las inversiones. El primer trimestre de este año se registró como el de mayor recepción de flujos de inversión extranjera del récord histórico que data desde 1999. El incremento de la IED en comparación con el trimestre anterior fue de 14.8%, lo que da cuenta del apetito por activos domésticos en la etapa de recuperación de la pandemia. En el calendario económico de hoy se reportan las ventas minoristas de marzo a las 13:00 CET. Aunque el indicador podría ser muy rezagado para generar movimientos significativos en el mercado de divisas, las cifras ofrecerán información relevante sobre la evolución del consumo privado en la post-pandemia.