El billete verde operó con tono débil en la jornada de ayer, aunque esta mañana retorna lentamente a terreno positivo frente a algunas divisas de la cesta del G10. La dinámica de la divisa esta semana ha estado especialmente marcada por los comentarios de distintos miembros de la Reserva Federal, que de forma consensuada mantienen un tono dovish sobre la guía de política monetaria en los EE.UU. Los mensajes señalados indican las expectativas de la Fed de un repunte transitorio de los precios mientras la economía reabre, mientras que la entrega de estímulos a través de la compra de activos todavía no deberá reducirse de inmediato. El Vicepresidente de la Fed, Richard Clarida, destacó ayer en una entrevista que probablemente las discusiones sobre el tapering podrían llegar en las próximas reuniones, a medida que la economía muestra señales más sólidas de recuperación. De momento el mensaje de la Fed parece haber calado en el mercado, ya que los rendimientos de los bonos se mantienen en línea con valores recientes. Fuera de esta narrativa, los inversores ponen miras al primer encuentro de Biden con Putin, que tendrá lugar el próximo 16 de junio. El encuentro marcará las pautas de las futuras relaciones bilaterales, que están permeadas de fuertes tensiones políticas.
La libra esterlina intentó tomar provecho de la debilidad más amplia del dólar ayer, pero a pesar de avanzar en la sesión de la mañana, no logró capitalizar estas ganancias al cierre del día. Los comentarios de algunos miembros del Banco de Inglaterra esta semana restaron importancia a los temores inflacionarios que han sido visibles en algunos instrumentos financieros domésticos. El mensaje reiterado sucesivamente por el Banco indica que la aceleración de los precios este año probablemente será temporal. Aunque el alza desmedida de la inflación podría profundizar el daño a la economía y a la recuperación del mercado laboral, el Banco de Inglaterra aún no habla de normalizar los tipos de interés. En el día de hoy, los medios se centran en el testimonio del ex asistente del primer ministro Johnson, Dominic Cummings, donde se espera que se aporten nuevas pruebas de la negligencia del gobierno en el manejo de la crisis sanitaria. Es poco probable que el testimonio mueva la aguja de la libra significativamente, aunque el evento será visto como potencialmente dañino para el Primer Ministro en un momento en que los conservadores continúan obteniendo buenos resultados en todo el país. El calendario económico permanece vacío en el día, devolviendo toda la atención al testimonio de Cummings.
El peso mexicano registró pérdidas moderadas frente al dólar en la sesión de ayer, aunque el par logró defender una barrera clave en su operativa intradiaria. La resiliencia del peso en medio de un entorno plagado de incertidumbre habla positivamente del panorama azteca, aunque el peso necesitará de una señal más fuerte de normalización de los tipos de interés para continuar con ímpetu su senda alcista. El calendario de ayer indicó un impacto positivo de los estímulos económicos norteamericanos en la economía mexicana, con un avance mejor de lo esperado de la balanza comercial. Hoy se publican las cifras del PIB en el primer trimestre del año, manteniendo atentos a los inversores sobre una posible revisión de la publicación inicial, de 0,7%. Más allá de esta narrativa, el peso sigue de cerca la evolución de las materias primas y el sólido repunte del yuan chino y otras monedas emergente, en línea con la debilidad más general del dólar estadounidense en las últimas semanas.